77.- Te dieron el Nóbel de literatura, sí, tarde o temprano terminarían dándotelo, era previsible. Llevabas muchos años a la cola. Pero te gusta la tauromaquia, la defiendes y encima te habían premiado por ello (otros pro-taurinos, claro). Hay que ver.
Pero a mi no me convences con tus argumentos…
…y ya esta, no te dedicaré ni un minuto más… te darán el Nóbel de Literatura, pero nunca el de la Paz….
martes, 12 de octubre de 2010
El elefante de Leon X
76.- Annone o Hanno (alrededor de 1510 –1516) fue el Elefante blanco originario de Ceylan, mascota del Papa León X (1475- 1521)

Fue el regalo del Rey Manuel I de Portugal por la coronación del Papa.
Se dice que Annone era albino, y viajó en barco desde Lisboa a Roma en 1514, a la edad aproximada de cuatro años.
Su llegada fue recogida en la poesía y el arte.
Pasquale Malaspina escribió:
"Al Belvedere ante el gran Pastor
Fue conducido el elefante domado
Danzando con tal gracia y tal amor
Que difícilmente mejor podría haber bailado un hombre
Y con su trompa como una gran nariz
Hizo, que la plaza entera se ensordeciese:
Y estirándose en el suelo de rodillas
Y entonces se inclinó en reverencia al Papa,
Y a su séquito".:
Inicialmente fue mantenido encerrado en el Belvedere, tras lo que sería trasladado a un edificio especialmente construido entre la Basílica de San Pedro y el Palacio Apostólico, cerca del Borgo Sant'Angelo.
Annone fue muy famoso en la corte papal y fue paseado en las procesiones.
Enfermó súbitamente y murió el 8 de junio de 1516 junto al Papa. Annone fue enterrado en el Cortile del Belvedere, tras dos años en Roma y a la edad de siete años.
El artista Raffaello Santi diseñó un fresco conmemorativo (que no se conserva), y el propio Papa compuso su epitafio:
"Bajo esta gran colina yazco enterrado
Poderoso elefante que el Rey Manuel
Habiendo conquistado el Oriente
Envió cautivo al Papa León X
Donde al pueblo romano maravilló,
Una bestia no vista en largo tiempo,
Y en mi basto pecho percibieron sentimientos humanos
El destino me envió a mi residencia en la bendita Latium
Y no tuvo la pacienia de dejarme servir a mi señor tres años completos.
Pero deseo, oh dioses, que el tiempo que la Naturaleza me asignó,
y el Destino me arrebató
Lo añadáis a la vida del gran León.
He vivido siete años
He muerto de angina
He medido doce palmos de altura
Giovanni Battista Branconio dell'Aquila
Chamberlán privado del Papa
Y proboste de la custodia del elefante,
Ha eregido esto en 1516, el 8 de junio,
En el cuarto año del pontificado de León X
Que lo que la Naturaleza ha arrebatado
Rafael de Urbino con su arte ha restaurado."
Arriba, cuatro bocetos de Hanno, hechos en vida con riza roja, en la colección del Museo Ashmolean en Oxford, y el epitafio.

Fue el regalo del Rey Manuel I de Portugal por la coronación del Papa.
Se dice que Annone era albino, y viajó en barco desde Lisboa a Roma en 1514, a la edad aproximada de cuatro años.
Su llegada fue recogida en la poesía y el arte.
Pasquale Malaspina escribió:
"Al Belvedere ante el gran Pastor
Fue conducido el elefante domado
Danzando con tal gracia y tal amor
Que difícilmente mejor podría haber bailado un hombre
Y con su trompa como una gran nariz
Hizo, que la plaza entera se ensordeciese:
Y estirándose en el suelo de rodillas
Y entonces se inclinó en reverencia al Papa,
Y a su séquito".:

Inicialmente fue mantenido encerrado en el Belvedere, tras lo que sería trasladado a un edificio especialmente construido entre la Basílica de San Pedro y el Palacio Apostólico, cerca del Borgo Sant'Angelo.
Annone fue muy famoso en la corte papal y fue paseado en las procesiones.
Enfermó súbitamente y murió el 8 de junio de 1516 junto al Papa. Annone fue enterrado en el Cortile del Belvedere, tras dos años en Roma y a la edad de siete años.
El artista Raffaello Santi diseñó un fresco conmemorativo (que no se conserva), y el propio Papa compuso su epitafio:
"Bajo esta gran colina yazco enterrado
Poderoso elefante que el Rey Manuel
Habiendo conquistado el Oriente
Envió cautivo al Papa León X
Donde al pueblo romano maravilló,
Una bestia no vista en largo tiempo,
Y en mi basto pecho percibieron sentimientos humanos
El destino me envió a mi residencia en la bendita Latium
Y no tuvo la pacienia de dejarme servir a mi señor tres años completos.
Pero deseo, oh dioses, que el tiempo que la Naturaleza me asignó,
y el Destino me arrebató
Lo añadáis a la vida del gran León.
He vivido siete años
He muerto de angina
He medido doce palmos de altura
Giovanni Battista Branconio dell'Aquila
Chamberlán privado del Papa
Y proboste de la custodia del elefante,
Ha eregido esto en 1516, el 8 de junio,
En el cuarto año del pontificado de León X
Que lo que la Naturaleza ha arrebatado
Rafael de Urbino con su arte ha restaurado."
Arriba, cuatro bocetos de Hanno, hechos en vida con riza roja, en la colección del Museo Ashmolean en Oxford, y el epitafio.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Vicente Aleixandre y Sirio
75.- A Vicente Aleixandre (1898-1984), me lo imagino siempre asi, bajo un álamo de su jardín en Velintonia, sentado en un sillón de mimbre. Le acompaña su perro Sirio, de pelaje oscuro y rabo zalamero, cuyos ojos imitaban la misma inteligencia que los del dueño, y del que dijeron que no ladraba ni a los niños ni a los pobres, sólo a los malos poetas. 
A Sirio le escribio:
Oh, sí, lo sé, buen "Sirio", cuando me miras con tus grandes ojos profundos.
Yo bajo a donde tú estás, o asciendo a donde tú estás y en tu reino me mezclo contigo, buen "Sirio", buen perro mío, y me salvo contigo.
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.
Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes... Oh, yo te escucho.
Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza, tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo, el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.
Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.
Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.

Hubo muchos Sirios en la vida del gran académico y escritor español de la Generación del 27, Premio Nacional de Literatura en 1933 y Premio Nobel de Literatura en 1977, pero todos ellos, mientras vivieron, acompañaron la fecunda existencia este hombre inteligente de precaria salud.
Y allí, entre los árboles, descansan bajo tierra como testimonio de que algún día habitaron allí, correteando y llenando de alegría ese hogar .

A Sirio le escribio:
Oh, sí, lo sé, buen "Sirio", cuando me miras con tus grandes ojos profundos.
Yo bajo a donde tú estás, o asciendo a donde tú estás y en tu reino me mezclo contigo, buen "Sirio", buen perro mío, y me salvo contigo.
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.
Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes... Oh, yo te escucho.
Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza, tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo, el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.
Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.
Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.

Hubo muchos Sirios en la vida del gran académico y escritor español de la Generación del 27, Premio Nacional de Literatura en 1933 y Premio Nobel de Literatura en 1977, pero todos ellos, mientras vivieron, acompañaron la fecunda existencia este hombre inteligente de precaria salud.
Y allí, entre los árboles, descansan bajo tierra como testimonio de que algún día habitaron allí, correteando y llenando de alegría ese hogar .
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Una gran gatuna
74º- Nadie duda de que María Zambrano fue gran una filósofa y ensayista española, nacida en Vélez-Málaga en 1904 y fallecida en Madrid en 1991.
Dado que sus padres eras maestros, ella se movió siempre en los ambientes más intelectuales de la época.
En 1921 María se matricula por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, y durante los años de la 2ª República conoce y estrecha su amistad con consagrados escritores a través de las Misiones Pedagógicas y de otras iniciativas culturales. El 14 de septiembre de 1936 María contrae matrimonio con el historiador, diplomático y filósofo vasco Alfonso Rodríguez Aldave (del que posteriormente se separaría), con el que emigra a Chile, donde éste había sido nombrado secretario de la Embajada de España (regresan en 1937). En 1938 fallece su padre Blas Zambrano.
Viven en Valencia y Barcelona, pero por motivos políticos es exiliada a Francia con su madre, su hermana y el marido de ésta.
Pero en su fértil exilio pasan por Nueva York, México, Cuba, Puerto Rico, Francia, Italia… donde comienza la historia que aquí quiero relatar.
María admiraba los árboles, pájaros … en fin, la naturaleza. Junto a su hermana Araceli, daban rienda suelta a su cariño por los animales manteniendo legiones de gatos entre los suyos, los vecinos y los de paso.
Pues bien, María era una gran gatuna (tenía muchos gatos «perturbadores» de la decencia y el orden público). Vivía en un pequeño apartamento de la Piazza del Popolo con su hermana Araceli y un montón de gatos. Los defendía como defendía sus ideas republicanas, y eso le obligó a abandonar su casa de Roma, debido a la presión por las repetidas denuncias de un vecino fascista que odiaba a los gatos.
María llegó a decir:
“Los gatos fueron la causa de que a mi hermana y a mí nos expulsaran de Roma, ¡Figúrate, Roma que es precisamente la ciudad de los gatos! Allí ha habido personas que han llegado a tener hasta cuarenta gatos
Y a nosotras nos perseguían porque teníamos diez, y porque les dábamos de comer, siendo éste uno de los ritos de Roma. Roma es la ciudad de la loba y del gato. El gato fue llevado, como se sabe, por Cleopatra y algunos pensaron que eran pequeños tigres. Fellini, que sabe mucho de Roma, mostró en una de sus películas el rugido de la loba y un gato al que se le ofrece un plato de leche. Se ve que mi hermana y yo –especialmente ella, que se sentía romana– cumplimos con el gato, pero no debimos de cumplir con la loba. Por eso, abandonamos Italia. Luego, en el Jura, en La Piéce, además de gatos teníamos perros”
María inició la partida hacia el pequeño caserío francés de La Pièce, en la frontera suiza, con toda su corte felina maullando desde el interior de mínimas jaulas.
Tenemos alguna referencia de sus gatas: «Tigra» fallecida con 19 años y en 1987 falleció «Blanquita» con 15 años y fueron enterradas bajo su cedro.
A finales de 1985 un amigo, amante de los gatos como ella, le regalo dos gatas grises, de un mes (Lucía y Pelusa) que estarían con Zambrano hasta su muerte.
Dicen que a su tumba acuden —quizás porque allí les echan de comer— decenas de gatos de todos los colores
Para muchos será simplemente una loca "gattara", pero lo cierto es que estaba muy cuerda, y además fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias en 1981, y en 1988 se le concedió el premio Miguel de Cervantes, siendo la primera mujer distinguida con este galardón.
Dado que sus padres eras maestros, ella se movió siempre en los ambientes más intelectuales de la época.
En 1921 María se matricula por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, y durante los años de la 2ª República conoce y estrecha su amistad con consagrados escritores a través de las Misiones Pedagógicas y de otras iniciativas culturales. El 14 de septiembre de 1936 María contrae matrimonio con el historiador, diplomático y filósofo vasco Alfonso Rodríguez Aldave (del que posteriormente se separaría), con el que emigra a Chile, donde éste había sido nombrado secretario de la Embajada de España (regresan en 1937). En 1938 fallece su padre Blas Zambrano.
Viven en Valencia y Barcelona, pero por motivos políticos es exiliada a Francia con su madre, su hermana y el marido de ésta.
Pero en su fértil exilio pasan por Nueva York, México, Cuba, Puerto Rico, Francia, Italia… donde comienza la historia que aquí quiero relatar.
María admiraba los árboles, pájaros … en fin, la naturaleza. Junto a su hermana Araceli, daban rienda suelta a su cariño por los animales manteniendo legiones de gatos entre los suyos, los vecinos y los de paso.

Pues bien, María era una gran gatuna (tenía muchos gatos «perturbadores» de la decencia y el orden público). Vivía en un pequeño apartamento de la Piazza del Popolo con su hermana Araceli y un montón de gatos. Los defendía como defendía sus ideas republicanas, y eso le obligó a abandonar su casa de Roma, debido a la presión por las repetidas denuncias de un vecino fascista que odiaba a los gatos.
María llegó a decir:
“Los gatos fueron la causa de que a mi hermana y a mí nos expulsaran de Roma, ¡Figúrate, Roma que es precisamente la ciudad de los gatos! Allí ha habido personas que han llegado a tener hasta cuarenta gatos
Y a nosotras nos perseguían porque teníamos diez, y porque les dábamos de comer, siendo éste uno de los ritos de Roma. Roma es la ciudad de la loba y del gato. El gato fue llevado, como se sabe, por Cleopatra y algunos pensaron que eran pequeños tigres. Fellini, que sabe mucho de Roma, mostró en una de sus películas el rugido de la loba y un gato al que se le ofrece un plato de leche. Se ve que mi hermana y yo –especialmente ella, que se sentía romana– cumplimos con el gato, pero no debimos de cumplir con la loba. Por eso, abandonamos Italia. Luego, en el Jura, en La Piéce, además de gatos teníamos perros”

María inició la partida hacia el pequeño caserío francés de La Pièce, en la frontera suiza, con toda su corte felina maullando desde el interior de mínimas jaulas.
Tenemos alguna referencia de sus gatas: «Tigra» fallecida con 19 años y en 1987 falleció «Blanquita» con 15 años y fueron enterradas bajo su cedro.
A finales de 1985 un amigo, amante de los gatos como ella, le regalo dos gatas grises, de un mes (Lucía y Pelusa) que estarían con Zambrano hasta su muerte.
Dicen que a su tumba acuden —quizás porque allí les echan de comer— decenas de gatos de todos los colores
Para muchos será simplemente una loca "gattara", pero lo cierto es que estaba muy cuerda, y además fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias en 1981, y en 1988 se le concedió el premio Miguel de Cervantes, siendo la primera mujer distinguida con este galardón.
martes, 31 de agosto de 2010
Duende de Palacio
73.- Hace años conocí a la vez a tres malas personas, realmente tres personas nefastas donde las haya, pero había una en particular que me llamaba la atención por ser un auténtico soplón, lameculos, enchufado y trepa. Tanto así que, en mis adentros le puse el nombre de “Duende de Palacio” por cotilla, ambicioso, intrigante y mentiroso, que reptaba cual serpiente por los pasillos, desovando sus huevos de inquina por los rincones e inoculando su veneno al incauto.
Pero existió otro “Duende de Palacio” (no peor que aquél, vamos, sería imposible). Pues haré un resumen de su historia. Se llamaba Fernando de Valenzuela, nacido en Nápoles (1636) desde donde se trasladó a Madrid, donde residía la corte de la Monarquía de los Austrias Españoles.

Entró a formar parte de ella en el año 1661, con el cargo de caballerizo (que hoy en día sería como un aparcacoches). Sin embargo, gracias a su habilidad para manipular a la gente y para cotillear, se hizo imprescindible para conocer los bulos y noticias del corazón que sucedían en la corte, motivo por el que se le llamó “el Duende de Palacio”.
Así entró en contacto con la reina Mariana de Austria, gran aficionada a la murmuración. A la muerte del rey Felipe IV, ella fue nombrada regente hasta la mayoría de edad de su hijo Carlos. Así fue como estas dos personas tan incompetentes de la corte llegaron a dirigir el país.
Valenzuela de dedicó a acumular cargos, títulos y riquezas. Y lo que son las cosas (a un buen cerdo no le falta una buena bellota) a causa de un accidente de caza, resultó levemente contusionado por el joven heredero, el cual, para compensarle, le nombró Grande de España. Pero el resto de nobles consideraron esto como una afrenta personal y comenzaron a intrigar intensamente en su contra, formando un partido opositor al amparo del bastardo real Don Juan José de Austria. Éste en el año 1677, entró en Madrid con un ejército con el que venía a poner fin al poder de Valenzuela. Este, aterrorizado y viéndose solo, huyó. Para su desgracia, fue perseguido y entregado a la “justicia” del nuevo hombre fuerte de la Corte, Don Juan José de Austria, quien le condenó al destierro a Filipinas y luego a México
Lamentablemente para él, a poco de llegar, un caballo le propinó una coz en la cabeza, lo que le ocasionó la muerte. Curioso destino el de este hombre, que comenzó su ascensión cuidando caballos y terminó su caída bajo los pies de uno de esos bellos y nobles animales.
Ojalá en la vida de esas personas también hubiera un caballo y una coz brutal, como la que me propinaron a mi, que me obligó a tragar mucho polvo...
La ventaja es que esa gente apesta la tierra por donde pasa, y cuando veo acercarse a mi alguien de los suyos, lo huelo. Y también huelo cuando alguien habló con ellos últimamente. Es un olor nauseabundo.
Pero existió otro “Duende de Palacio” (no peor que aquél, vamos, sería imposible). Pues haré un resumen de su historia. Se llamaba Fernando de Valenzuela, nacido en Nápoles (1636) desde donde se trasladó a Madrid, donde residía la corte de la Monarquía de los Austrias Españoles.

Entró a formar parte de ella en el año 1661, con el cargo de caballerizo (que hoy en día sería como un aparcacoches). Sin embargo, gracias a su habilidad para manipular a la gente y para cotillear, se hizo imprescindible para conocer los bulos y noticias del corazón que sucedían en la corte, motivo por el que se le llamó “el Duende de Palacio”.
Así entró en contacto con la reina Mariana de Austria, gran aficionada a la murmuración. A la muerte del rey Felipe IV, ella fue nombrada regente hasta la mayoría de edad de su hijo Carlos. Así fue como estas dos personas tan incompetentes de la corte llegaron a dirigir el país.
Valenzuela de dedicó a acumular cargos, títulos y riquezas. Y lo que son las cosas (a un buen cerdo no le falta una buena bellota) a causa de un accidente de caza, resultó levemente contusionado por el joven heredero, el cual, para compensarle, le nombró Grande de España. Pero el resto de nobles consideraron esto como una afrenta personal y comenzaron a intrigar intensamente en su contra, formando un partido opositor al amparo del bastardo real Don Juan José de Austria. Éste en el año 1677, entró en Madrid con un ejército con el que venía a poner fin al poder de Valenzuela. Este, aterrorizado y viéndose solo, huyó. Para su desgracia, fue perseguido y entregado a la “justicia” del nuevo hombre fuerte de la Corte, Don Juan José de Austria, quien le condenó al destierro a Filipinas y luego a México
Lamentablemente para él, a poco de llegar, un caballo le propinó una coz en la cabeza, lo que le ocasionó la muerte. Curioso destino el de este hombre, que comenzó su ascensión cuidando caballos y terminó su caída bajo los pies de uno de esos bellos y nobles animales.
Ojalá en la vida de esas personas también hubiera un caballo y una coz brutal, como la que me propinaron a mi, que me obligó a tragar mucho polvo...
La ventaja es que esa gente apesta la tierra por donde pasa, y cuando veo acercarse a mi alguien de los suyos, lo huelo. Y también huelo cuando alguien habló con ellos últimamente. Es un olor nauseabundo.
jueves, 29 de julio de 2010
El Parlamento de Cataluña dijo NO a los toros
72.- El resultado de la votación en el Parlamento de Cataluña sobre esta iniciativa popular contra las corridas de toros ha sido el siguiente:
68 votos a favor
55 en contra
9 abstenciones
Yo no esperaba otra cosa de Cataluña.

En Cataluña hay, como en casi todas partes, grupos de aficionados a los toros y grupos de militantes contra el maltrato animal que detestan la fiesta, y otro sector que ve esta polémica con cierta indiferencia, pero a mi me hacen gracia aquellos que dicen que se les limitan determinadas libertades… ah!!, pero no piensan en la 1ª de las libertades que es el de la vida… del toro, claro
Como también me hacen gracia aquellos que dicen que es una tradición muy española y por eso algunos catalanes no la quieren, pero miren, no, porque mucha gente de toda España ajena a esta polémica rechaza esta tradición, pues aquí y en donde sea, matar a un toro así, es una crueldad innecesaria.
A título personal, tengo que hacer un reconocimiento por todos aquellos que firmaron, recogieron firmas, y de mil maneras lucharon para que esto fuera hoy posible. "Se ha escuchado el grito de una sociedad que se replantea sus propias tradiciones", dijo Anna Mulá, de la plataforma Prou! (Basta!), que propició el debate parlamentario gracias a la recogida de 180.169 firmas.
"Más allá de la tradición y la plasticidad, sobre la arena se mata a un ser vivo (que cuenta) con un sistema nervioso. Si somos capaces de acabar con la crueldad seremos capaces de acabar con la brutalidad del mundo", añadió Mulá durante su intervención previa a la votación.
Quiero también recordar esto:
Tras salir a la plaza, el picador le clava en el lomo la puya que le destroza varios músculos, además de vasos sanguíneos y nervios, abriéndole grandes agujeros por donde luego van a hundirse las banderillas punzantes de entre 6 y 8 cms. de longitud, las que le desgarran la carne. Luego, atraviesan al animal con un estoque de 80 cms. de longitud y doble filo, el mismo que puede destrozarle el hígado, los pulmones y la pleura. De hecho, cuando la espada le corta la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre, que le salen a chorros por la boca y la nariz. El toro se resiste a caer, y, por su gran memoria, suele encaminarse a los chiqueros, pero sus verdugos le apuñalan la nuca con un descabello de 10 cms. Después de un tormento inimaginable, el animal finalmente cae al suelo, porque el estoque le ha ido destrozando los órganos internos al forzarlo a girar a izquierda y derecha. Cuando cae al suelo, le clavan en la nuca la puntilla de 10 cms. con el que le hurgan hasta cortarle la médula espinal. El toro queda así paralizado, sin poder siquiera respirar, por lo que finalmente muere asfixiado”
Sinceramente no entiendo cómo esto puede hacerle gracia a alguien, aparte de los toreros que se forran a costa del sufrimiento de un animal, y encima, diciendo que eso es cultura… claro la cultura de individuos que en su inmensa mayoría (¿o todos quizá?) carecen de estudios universitarios, incluso alguno parece que no sabe ni hablar bien.
Lo cierto es que el Parlamento de Cataluña hizo historia el miércoles 28 de julio de 2010 al votar a favor de prohibir las corridas de toros, por tanto a partir de 2012 será ilegal estos crueles espectáculos en esta comunidad autónoma… En España y en el mundo por un momento no se habló de otra cosa.
68 votos a favor
55 en contra
9 abstenciones
Yo no esperaba otra cosa de Cataluña.

En Cataluña hay, como en casi todas partes, grupos de aficionados a los toros y grupos de militantes contra el maltrato animal que detestan la fiesta, y otro sector que ve esta polémica con cierta indiferencia, pero a mi me hacen gracia aquellos que dicen que se les limitan determinadas libertades… ah!!, pero no piensan en la 1ª de las libertades que es el de la vida… del toro, claro
Como también me hacen gracia aquellos que dicen que es una tradición muy española y por eso algunos catalanes no la quieren, pero miren, no, porque mucha gente de toda España ajena a esta polémica rechaza esta tradición, pues aquí y en donde sea, matar a un toro así, es una crueldad innecesaria.
A título personal, tengo que hacer un reconocimiento por todos aquellos que firmaron, recogieron firmas, y de mil maneras lucharon para que esto fuera hoy posible. "Se ha escuchado el grito de una sociedad que se replantea sus propias tradiciones", dijo Anna Mulá, de la plataforma Prou! (Basta!), que propició el debate parlamentario gracias a la recogida de 180.169 firmas.
"Más allá de la tradición y la plasticidad, sobre la arena se mata a un ser vivo (que cuenta) con un sistema nervioso. Si somos capaces de acabar con la crueldad seremos capaces de acabar con la brutalidad del mundo", añadió Mulá durante su intervención previa a la votación.
Quiero también recordar esto:
Tras salir a la plaza, el picador le clava en el lomo la puya que le destroza varios músculos, además de vasos sanguíneos y nervios, abriéndole grandes agujeros por donde luego van a hundirse las banderillas punzantes de entre 6 y 8 cms. de longitud, las que le desgarran la carne. Luego, atraviesan al animal con un estoque de 80 cms. de longitud y doble filo, el mismo que puede destrozarle el hígado, los pulmones y la pleura. De hecho, cuando la espada le corta la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre, que le salen a chorros por la boca y la nariz. El toro se resiste a caer, y, por su gran memoria, suele encaminarse a los chiqueros, pero sus verdugos le apuñalan la nuca con un descabello de 10 cms. Después de un tormento inimaginable, el animal finalmente cae al suelo, porque el estoque le ha ido destrozando los órganos internos al forzarlo a girar a izquierda y derecha. Cuando cae al suelo, le clavan en la nuca la puntilla de 10 cms. con el que le hurgan hasta cortarle la médula espinal. El toro queda así paralizado, sin poder siquiera respirar, por lo que finalmente muere asfixiado”
Sinceramente no entiendo cómo esto puede hacerle gracia a alguien, aparte de los toreros que se forran a costa del sufrimiento de un animal, y encima, diciendo que eso es cultura… claro la cultura de individuos que en su inmensa mayoría (¿o todos quizá?) carecen de estudios universitarios, incluso alguno parece que no sabe ni hablar bien.
Lo cierto es que el Parlamento de Cataluña hizo historia el miércoles 28 de julio de 2010 al votar a favor de prohibir las corridas de toros, por tanto a partir de 2012 será ilegal estos crueles espectáculos en esta comunidad autónoma… En España y en el mundo por un momento no se habló de otra cosa.
jueves, 15 de julio de 2010
El pulpo Paul
71.- No quiero entretenerme explicando la anatomía de los pulpos, ni hablar de sus ocho brazos con ventosas pegajosas, ni de los ojos, la cabeza, ni su depósito de tinta que emplean para escapar de sus depredadores, ni del sifón que puede cambiar de dirección, con el que expulsa una gran cantidad de agua, impulsándose así a gran velocidad... no, no..
Prefiero detenerme en explicar algo curioso: a los pulpos se les considera los invertebrados de mayor inteligencia. Su capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos y memorizar patrones ha sido comprobado por muchos científicos. Son capaces de aprender observando, y lo mejor es que todos sus conocimientos de supervivencia los adquirieron por sí mismos (a diferencia de los vertebrados donde el conocimiento se trasmite de generación en generación) ya que tras la fecundación el macho abandona a la hembra y ésta cuelga miles de huevos en forma de racimos en el techo de su cueva, velándola durante un mes aproximadamente sin alimentarse, por ello tras la eclosión muere de inanición.
Los pulpos son fuertes pero tímidos. A este respecto, el gran explorador Jacques-Yves Cousteau dijo: «La timidez del pulpo es una reacción racional basada sobre todo en la prudencia».
Lo dicho, son inteligentes.
… Tanto que uno llamado Paul, -de origen británico y residente en el acuario alemán de Oberhausen- ha vaticinado que España sería ganadora en el Mundial de fútbol 2010.

¿Cómo lo hacía? Pues los cuidadores de Paul ponen en su acuario dos urnas cerrada de cristal con tapa, y dentro, sendos mejillones. Cada urna esta cubierta con una bandera de los equipos se enfrentan y Paul selecciona uno de ellos, se zampa el mejillón y ése se considera que será el equipo ganador.
No sabemos si Paul escogió con la inteligencia o con el corazón -uno de los tres que tiene- pero acertó.
Paul, que tiene casi dos años, posiblemente venga a pasar sus últimos meses de vida a España. Lamentablemente, los pulpos viven poco más de dos años, así que el próximo mundial no estará con nosotros para hacer pronósticos, pero será un pulpo muy recordado.
Prefiero detenerme en explicar algo curioso: a los pulpos se les considera los invertebrados de mayor inteligencia. Su capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos y memorizar patrones ha sido comprobado por muchos científicos. Son capaces de aprender observando, y lo mejor es que todos sus conocimientos de supervivencia los adquirieron por sí mismos (a diferencia de los vertebrados donde el conocimiento se trasmite de generación en generación) ya que tras la fecundación el macho abandona a la hembra y ésta cuelga miles de huevos en forma de racimos en el techo de su cueva, velándola durante un mes aproximadamente sin alimentarse, por ello tras la eclosión muere de inanición.
Los pulpos son fuertes pero tímidos. A este respecto, el gran explorador Jacques-Yves Cousteau dijo: «La timidez del pulpo es una reacción racional basada sobre todo en la prudencia».
Lo dicho, son inteligentes.
… Tanto que uno llamado Paul, -de origen británico y residente en el acuario alemán de Oberhausen- ha vaticinado que España sería ganadora en el Mundial de fútbol 2010.

¿Cómo lo hacía? Pues los cuidadores de Paul ponen en su acuario dos urnas cerrada de cristal con tapa, y dentro, sendos mejillones. Cada urna esta cubierta con una bandera de los equipos se enfrentan y Paul selecciona uno de ellos, se zampa el mejillón y ése se considera que será el equipo ganador.
No sabemos si Paul escogió con la inteligencia o con el corazón -uno de los tres que tiene- pero acertó.
Paul, que tiene casi dos años, posiblemente venga a pasar sus últimos meses de vida a España. Lamentablemente, los pulpos viven poco más de dos años, así que el próximo mundial no estará con nosotros para hacer pronósticos, pero será un pulpo muy recordado.
sábado, 10 de julio de 2010
El murciélago, animal heráldico.
70.- Valencia tiene un animal muy peculiar como emblema: el murciélago.
Son varias las leyendas sobre el porqué de este peculiar y leal animal en su escudo, todas ellas relacionadas históricamente a la reconquista española contra la dominación musulmana.
Una de ellas es la siguiente:
En la época de Jaume I un profeta árabe auguró que mientras el murciélago del dueño de la ciudad pudiera volar todas las noches la ciudad se mantendría en poder musulmán.
Una noche el murciélago quedó fascinado por la figura del dragón que decoraba el casco de Jaume I. Fue entonces cuando el rey cristiano pudo capturarlo y al día siguiente tomó la ciudad. Consciente de la importancia que había tenido la captura del murciélago en la consecución de sus fines, el rey cristiano concedió a la ciudad de Valencia un nuevo escudo.
Pero la más extendida es
Cuenta la leyenda que el rey Jaime I el Conquistador (1208-1276), rey de Aragón, estaba acampado en las cercanías de las murallas Valencia, justo al otro lado del río Túria, en su intento de arrebatar el control de la ciudad a los moros. La ciudad estaba sitiada por las tropas catalanas y aragonesas.
Una noche, dormía el ejército cristiano tranquilo y confiado cuando se oyó un sonido muy extraño en las proximidades de la tienda del mismo rey. Un soldado que oyó el misterioso ruido corrió a despertar al rey que de inmediato dio la orden de que estuvieran todos alertas y vigilantes.
Fue entonces cuando alguien descubrió que el ejército moro se hallaba muy cerca del campamento, emprendiendo un ataque sorpresa contra las tropas de Jaume I.
.
Rápidamente, tomaron todos los soldados las armas para presentar la batalla al ejército moro. La lucha fue terrible, los moros sufrieron un número elevado de bajas que les obligaron a retirarse. El ataque sorpresa había sido descubierto .
Al acabar la batalla, se quiso saber el origen de aquel misterioso sonido que había puesto en guardia al ejército cristiano, cuando descubrieron que había sido un murciélago el que había tirado al suelo algunas armas, provocando el misterioso estruendo que habían escuchando en mitad de la noche.
En agradecimiento al murciélago, Jaume I hizo poner al murciélago en la parte más alta del escudo de la ciudad de Valencia.
Otras versiones cuentan que una flecha lanzada contra el monarca en plena batalla dio contra un murciélago que volaba cerca de el y que le salvo la vida, otra es que un murciélago se posó en la tienda de Jaime I, y otra que un murciélago sobrevolaba sobre su cabeza durante una batalla, otras que Jaime I soño con él…
Sea como fuere, a los pocos días se rindió la Valencia árabe al ejercito de Jaime I, que entró en la ciudad siendo recibido ofreciéndole cuando entró el 9 de octubre en sumisión frutas y murta, que son ramas de un arbusto llamada también arrayán o mirto con las que se adornaban las calles cuando llegaban personajes importantes.
Son varias las leyendas sobre el porqué de este peculiar y leal animal en su escudo, todas ellas relacionadas históricamente a la reconquista española contra la dominación musulmana.
Una de ellas es la siguiente:
En la época de Jaume I un profeta árabe auguró que mientras el murciélago del dueño de la ciudad pudiera volar todas las noches la ciudad se mantendría en poder musulmán.
Una noche el murciélago quedó fascinado por la figura del dragón que decoraba el casco de Jaume I. Fue entonces cuando el rey cristiano pudo capturarlo y al día siguiente tomó la ciudad. Consciente de la importancia que había tenido la captura del murciélago en la consecución de sus fines, el rey cristiano concedió a la ciudad de Valencia un nuevo escudo.
Pero la más extendida es
Cuenta la leyenda que el rey Jaime I el Conquistador (1208-1276), rey de Aragón, estaba acampado en las cercanías de las murallas Valencia, justo al otro lado del río Túria, en su intento de arrebatar el control de la ciudad a los moros. La ciudad estaba sitiada por las tropas catalanas y aragonesas.
Una noche, dormía el ejército cristiano tranquilo y confiado cuando se oyó un sonido muy extraño en las proximidades de la tienda del mismo rey. Un soldado que oyó el misterioso ruido corrió a despertar al rey que de inmediato dio la orden de que estuvieran todos alertas y vigilantes.
Fue entonces cuando alguien descubrió que el ejército moro se hallaba muy cerca del campamento, emprendiendo un ataque sorpresa contra las tropas de Jaume I.
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Rápidamente, tomaron todos los soldados las armas para presentar la batalla al ejército moro. La lucha fue terrible, los moros sufrieron un número elevado de bajas que les obligaron a retirarse. El ataque sorpresa había sido descubierto .
Al acabar la batalla, se quiso saber el origen de aquel misterioso sonido que había puesto en guardia al ejército cristiano, cuando descubrieron que había sido un murciélago el que había tirado al suelo algunas armas, provocando el misterioso estruendo que habían escuchando en mitad de la noche.
En agradecimiento al murciélago, Jaume I hizo poner al murciélago en la parte más alta del escudo de la ciudad de Valencia.
Otras versiones cuentan que una flecha lanzada contra el monarca en plena batalla dio contra un murciélago que volaba cerca de el y que le salvo la vida, otra es que un murciélago se posó en la tienda de Jaime I, y otra que un murciélago sobrevolaba sobre su cabeza durante una batalla, otras que Jaime I soño con él…
Sea como fuere, a los pocos días se rindió la Valencia árabe al ejercito de Jaime I, que entró en la ciudad siendo recibido ofreciéndole cuando entró el 9 de octubre en sumisión frutas y murta, que son ramas de un arbusto llamada también arrayán o mirto con las que se adornaban las calles cuando llegaban personajes importantes.
martes, 6 de julio de 2010
69.- Napoleón nació en 1769 en el seno de la familia Bonaparte, una gran familia de ocho hermanos. Todos iban a acumular honores, riqueza, fama y a permitirse asimismo mil locuras. Su padre era abogado y su madre era una mujer de notable personalidad.
Llegó a ser un destacado militar y gobernante francés. Para algunos uno de los mayores genios militares de la Historia que comandó campañas bélicas muy exitosas, pero otros recuerdan especialmente sus sonoras derrotas.

Este hombre, además de tener decenas de hábitos obsesivos compulsivos, tenía una fobia muy particular: la ailurofobia (del griego ailuros, ‘gato’, y de phobos, ‘temor’), es decir, el pánico a los gatos.
Los libros no lo cuentan pero este detalle ha pasado a la historia, ya que era llamativo que un general tuviese más miedo a un gato que a un ejército. De hecho, hay una anécdota que dice que el día antes de la catastrófica batalla de Waterloo, Napoleón vio un gato negro pasar cerca de él (¿realidad o mito?)
Incluso hay otra anécdota que narra la preocupación de Napoleón por las ratas que deambulaban entre el ejercito propagando enfermedades entre su gente. Para remediarlo se le sugirió al emperador que usase gatos pero él prefirió usar insecticidas. Y es que, se dijo que cada vez que veía un gato, era poseído por sus nervios.
Napoleón Napoleón fue encarcelado y desterrado por los británicos a la isla de Santa Helena. Enfermo del estómago durante mucho tiempo, los médicos creían que era una afección hepática, pero él sospechó que sufría la misma dolencia de su padre, un cirro en el píloro o cáncer de estómago. Sin embargo, recientes investigaciones realizadas a muestras de cabello del general revelan que estaban impregnados con arsénico, o sea, que pudo morir envenenado el 5 de mayo de 1821.
(quien a hierro mata, a hierro muere)
Llegó a ser un destacado militar y gobernante francés. Para algunos uno de los mayores genios militares de la Historia que comandó campañas bélicas muy exitosas, pero otros recuerdan especialmente sus sonoras derrotas.

Este hombre, además de tener decenas de hábitos obsesivos compulsivos, tenía una fobia muy particular: la ailurofobia (del griego ailuros, ‘gato’, y de phobos, ‘temor’), es decir, el pánico a los gatos.
Los libros no lo cuentan pero este detalle ha pasado a la historia, ya que era llamativo que un general tuviese más miedo a un gato que a un ejército. De hecho, hay una anécdota que dice que el día antes de la catastrófica batalla de Waterloo, Napoleón vio un gato negro pasar cerca de él (¿realidad o mito?)
Incluso hay otra anécdota que narra la preocupación de Napoleón por las ratas que deambulaban entre el ejercito propagando enfermedades entre su gente. Para remediarlo se le sugirió al emperador que usase gatos pero él prefirió usar insecticidas. Y es que, se dijo que cada vez que veía un gato, era poseído por sus nervios.
Napoleón Napoleón fue encarcelado y desterrado por los británicos a la isla de Santa Helena. Enfermo del estómago durante mucho tiempo, los médicos creían que era una afección hepática, pero él sospechó que sufría la misma dolencia de su padre, un cirro en el píloro o cáncer de estómago. Sin embargo, recientes investigaciones realizadas a muestras de cabello del general revelan que estaban impregnados con arsénico, o sea, que pudo morir envenenado el 5 de mayo de 1821.
(quien a hierro mata, a hierro muere)
domingo, 4 de julio de 2010
Calígula e Incitatus
68.- Cayo César o Calígula, fue el tercer emperador del Imperio romano. De niño acompañó a su padre Germánico en sus expediciones militares por Germania donde se calzaba con las caligas de los legionarios, quienes le dieron el sobrenombre afectuoso de «Calígula» («botitas»). Al parecer, el futuro emperador odiaba este apodo.
Muchas fuentes describen a Calígula como un loco o un irracional, mas no se sabe si están hablando literal o figuradamente. Lo que sí es cierto es que Incitatus (en latín, Impetuoso) fue su corcel preferido. Se trataba de un equino que había nacido en Hispania, cosa poco extraña tomando en cuenta que en esa época se importaban a Roma cerca de 10000 cada año. “Los caballos hispanos –se dijo- son de gran alzada, buenas proporciones, posición erguida y cabeza hermosa. Como caballos de viaje son duros, no enflaquecidos. Son muy valientes y veloces, no haciendo falta que se les espolee... Tienen el pelo liso, corren mucho y son poco apropiados para ir al paso por su genio y coraje”.Aunque los romanos, nunca fueron especialistas en caballería, ni fue ésta el eje de sus ejércitos, hizo del caballo su animal predilecto, y de las carreras de caballos el deporte favorito de Roma, de aquella Roma que a fuerza de coraje llegó a dominar los territorios que hoy ocupan Italia, Francia, Bélgica, Holanda, parte de Alemania, Inglaterra, España, Portugal, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Israel, Líbano, Siria, Turquía, Grecia, Yugoslavia, Bulgaria, Rumanía, Suiza, Austria, Hungría, la Rusia del mar Negro (incluida Crimea), Persia, Albania, más todas las islas del mar Mediterráneo (que con razón llamaron Mare Nostrum) y los mares Egeo, Negro y Rojo.

La devoción de Calígula por él llegó al extremo de convertirlo en el caballo más rico y famoso de la historia: en un primer momento mandó construirle una caballeriza de mármol con pesebres de marfil para su uso exclusivo, pero pronto llegó a darle toda una villa con jardines y 18 sirvientes para su cuidado personal. Dormía con mantas de color púrpura (el tinte más caro en la Antigua Roma, reservado a la familia imperial) y llevaba collares de piedras preciosas. Posteriormente, Calígula otorgó a Incitatus el título de Cónsul de Bitinia. Este hecho ha sido tradicionalmente interpretado como fruto de la demencia del emperador, pero lo cierto es que la actitud servilista y pusilánime de los senadores del reinado de Calígula bien pudiera haber influido en dicho nombramiento, volviéndolo un hecho irónico que denotaría el sarcástico desprecio de Calígula hacia las instituciones públicas del Imperio.
Como animal de carreras que era, Incitatus participaba en las competiciones celebradas en el hipódromo de Roma. La noche anterior a una competición, el emperador dormía junto al animal y se decretaba un silencio general que nadie podía violar en toda la ciudad bajo pena de muerte, con el fin de que el caballo descansase correctamente.
Al parecer, Incitatus sólo perdió una carrera en su vida, tras la cual Calígula ordenó al verdugo que matase lentamente al auriga para asegurarse de que sufriera.

Muchas fuentes describen a Calígula como un loco o un irracional, mas no se sabe si están hablando literal o figuradamente. Lo que sí es cierto es que Incitatus (en latín, Impetuoso) fue su corcel preferido. Se trataba de un equino que había nacido en Hispania, cosa poco extraña tomando en cuenta que en esa época se importaban a Roma cerca de 10000 cada año. “Los caballos hispanos –se dijo- son de gran alzada, buenas proporciones, posición erguida y cabeza hermosa. Como caballos de viaje son duros, no enflaquecidos. Son muy valientes y veloces, no haciendo falta que se les espolee... Tienen el pelo liso, corren mucho y son poco apropiados para ir al paso por su genio y coraje”.Aunque los romanos, nunca fueron especialistas en caballería, ni fue ésta el eje de sus ejércitos, hizo del caballo su animal predilecto, y de las carreras de caballos el deporte favorito de Roma, de aquella Roma que a fuerza de coraje llegó a dominar los territorios que hoy ocupan Italia, Francia, Bélgica, Holanda, parte de Alemania, Inglaterra, España, Portugal, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Israel, Líbano, Siria, Turquía, Grecia, Yugoslavia, Bulgaria, Rumanía, Suiza, Austria, Hungría, la Rusia del mar Negro (incluida Crimea), Persia, Albania, más todas las islas del mar Mediterráneo (que con razón llamaron Mare Nostrum) y los mares Egeo, Negro y Rojo.

La devoción de Calígula por él llegó al extremo de convertirlo en el caballo más rico y famoso de la historia: en un primer momento mandó construirle una caballeriza de mármol con pesebres de marfil para su uso exclusivo, pero pronto llegó a darle toda una villa con jardines y 18 sirvientes para su cuidado personal. Dormía con mantas de color púrpura (el tinte más caro en la Antigua Roma, reservado a la familia imperial) y llevaba collares de piedras preciosas. Posteriormente, Calígula otorgó a Incitatus el título de Cónsul de Bitinia. Este hecho ha sido tradicionalmente interpretado como fruto de la demencia del emperador, pero lo cierto es que la actitud servilista y pusilánime de los senadores del reinado de Calígula bien pudiera haber influido en dicho nombramiento, volviéndolo un hecho irónico que denotaría el sarcástico desprecio de Calígula hacia las instituciones públicas del Imperio.
Como animal de carreras que era, Incitatus participaba en las competiciones celebradas en el hipódromo de Roma. La noche anterior a una competición, el emperador dormía junto al animal y se decretaba un silencio general que nadie podía violar en toda la ciudad bajo pena de muerte, con el fin de que el caballo descansase correctamente.
Al parecer, Incitatus sólo perdió una carrera en su vida, tras la cual Calígula ordenó al verdugo que matase lentamente al auriga para asegurarse de que sufriera.
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