85º- Cuenta una leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir con locura a una luciérnaga.
El insecto huía con mucha velocidad de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte unas preguntas?
- No acostumbro dar éste precedente a nadie ... pero como te voy a devorar, puedes preguntar.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No
- ¿Yo te hice algún mal?
- No
- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar
Autor desconocido
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sábado, 7 de mayo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
82º- Esta es una historia o fábula de una gallina, la oveja, la vaca y el ratón que la cuento para que saques tus propias conclusiones.
“En una casa de campo donde vivía felizmente un matrimonio, allí también hizo su refugio un ratón que se alimentaba sin mayores contratiempos de cuanto aparecía en la cocina o en los alrededores, hasta que un buen día la señora de la casa decidió atraparlo y se compró una enorme ratonera”.
El ratón preocupado al ver la ratonera se fue al patio y le pidió ayuda a la gallina contándole que habían puesto en la cocina una trampa para atraparlo a lo que la gallina respondió que ese no era su problema porque eso no era para ella.
Entonces el ratón fue hablar con la oveja que tenía la familia y éste le respondió lo mismo, que eso no le importaba porque por allí ni siquiera pasaba; el ratón ya preocupado le pidió ayuda a la vaca que tenían en la casa y esta le respondió, “Uf, ese no es mi problema, imagínate yo tan grande no cabría en esa ratonera”.
No teniendo a nadie más a quien pedir ayuda el ratón regresó a la casa y se prometió que no saldría en toda la noche del refugio hasta que sintió el golpe de la trampa al caer y minutos después el grito de la señora de la casa.
En la ratonera había caído una víbora que mordió a la mujer cuando esta se acercó. Entonces ella cayó gravemente enferma a causa de la mordedura y el marido fue al patio, cogió la gallina e hizo una sopa para su esposa. Como no se recuperaba llegaron los hijos que vivían fuera de la casa para cuidarla y el marido tuvo que volver al patio y sacrificar a la oveja para darles de comer.
Pasaron unas semanas y la señora de la casa murió y a su velorio asistieron tantos familiares y vecinos de todos los alrededores que hubo que sacrificar también a la vaca para darle de comer a todas esas personas.
Mirando el panorama el ratón no dejaba de decir “ay gallina, ay oveja, ay vaca, si me hubieran escuchado, si hubieran entendido que el problema que es mío hoy, mañana puede ser vuestro”.
“En una casa de campo donde vivía felizmente un matrimonio, allí también hizo su refugio un ratón que se alimentaba sin mayores contratiempos de cuanto aparecía en la cocina o en los alrededores, hasta que un buen día la señora de la casa decidió atraparlo y se compró una enorme ratonera”.
El ratón preocupado al ver la ratonera se fue al patio y le pidió ayuda a la gallina contándole que habían puesto en la cocina una trampa para atraparlo a lo que la gallina respondió que ese no era su problema porque eso no era para ella.
Entonces el ratón fue hablar con la oveja que tenía la familia y éste le respondió lo mismo, que eso no le importaba porque por allí ni siquiera pasaba; el ratón ya preocupado le pidió ayuda a la vaca que tenían en la casa y esta le respondió, “Uf, ese no es mi problema, imagínate yo tan grande no cabría en esa ratonera”.
No teniendo a nadie más a quien pedir ayuda el ratón regresó a la casa y se prometió que no saldría en toda la noche del refugio hasta que sintió el golpe de la trampa al caer y minutos después el grito de la señora de la casa.
En la ratonera había caído una víbora que mordió a la mujer cuando esta se acercó. Entonces ella cayó gravemente enferma a causa de la mordedura y el marido fue al patio, cogió la gallina e hizo una sopa para su esposa. Como no se recuperaba llegaron los hijos que vivían fuera de la casa para cuidarla y el marido tuvo que volver al patio y sacrificar a la oveja para darles de comer.
Pasaron unas semanas y la señora de la casa murió y a su velorio asistieron tantos familiares y vecinos de todos los alrededores que hubo que sacrificar también a la vaca para darle de comer a todas esas personas.
Mirando el panorama el ratón no dejaba de decir “ay gallina, ay oveja, ay vaca, si me hubieran escuchado, si hubieran entendido que el problema que es mío hoy, mañana puede ser vuestro”.
domingo, 4 de julio de 2010
La trampa para ratones
66.- Un ratón, mirando por un agujero en la pared vio a un granjero y a su esposa abriendo un paquete. Penso, qué tipo de comida podía haber allí, pero quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para ratones.
Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: – ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!
La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo: – Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada, ni me incomoda.
El ratón fue hasta el cordero y le dice: – Hay una ratonera en la casa, una ratonera!
-Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que sera recordado en mis oraciones .
El ratón se dirigió entonces a la vaca que le respondió: – ¿Pero acaso estoy en peligro?… Pienso que no. Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero.
Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapo la cola de una serpiente venenosa. que le velozmente le pico. El granjero la llevo inmediatamente al hospital.
Cuando volvieron del hospital aún tenía una fiebre alta, y todo el mundo sabe que para cuidar a alguien con fiebre, nada mejor que una nutritiva sopa. El granjero agarro su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina.
Pero como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla y para alimentarlos, el granjero tuvo que matar al cordero. A pesar de todos los cuidados la mujer no mejoro y acabo muriendo y el granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.
Moraleja: La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que no te afecta, que no es tuyo, y no le prestas atencion… piénsalo dos veces.
Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: – ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!
La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo: – Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada, ni me incomoda.
El ratón fue hasta el cordero y le dice: – Hay una ratonera en la casa, una ratonera!
-Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que sera recordado en mis oraciones .
El ratón se dirigió entonces a la vaca que le respondió: – ¿Pero acaso estoy en peligro?… Pienso que no. Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero.
Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapo la cola de una serpiente venenosa. que le velozmente le pico. El granjero la llevo inmediatamente al hospital.
Cuando volvieron del hospital aún tenía una fiebre alta, y todo el mundo sabe que para cuidar a alguien con fiebre, nada mejor que una nutritiva sopa. El granjero agarro su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina.
Pero como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla y para alimentarlos, el granjero tuvo que matar al cordero. A pesar de todos los cuidados la mujer no mejoro y acabo muriendo y el granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.
Moraleja: La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que no te afecta, que no es tuyo, y no le prestas atencion… piénsalo dos veces.
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