151.- http://mund0-f3liz.blogspot.com.es/2012/01/los-escritores-y-sus-mascotas.HTML
CARLOS MONSIVÁIS, LORD BYRON, VIRGINIA WOOLF, TRUMAN CAPOTE, CYRIL CONNOLLY, WILLIAM BURROUGHS, PAUL BOWLES, JULIO CORTÁZAR, ROSA MONTERO Y ALFREDO BRYCE ECHENIQUE.
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jueves, 16 de julio de 2015
lunes, 17 de noviembre de 2014
La gata de Karl Lagerfeld
146.- Acabo de leer una noticia sobre un felino famoso: que Choupette, el gatito de Karl Lagerfeld, tiene libro. Y copio del blog de El país:
Karl Lagerfeld siempre ha pasado por ser un tipo excéntrico. Con la singular estética de Amadeus neogótico que le da el ir constantemente vestido de negro y con el pelo blanco recogido en una peluca, el director creativo de Chanel el tipo de persona que, por ejemplo, necesita tener en todo momento una Coca-Cola o una Pepsi en un vaso de cristal de Baccarat a mano, y ay de a quien se le olvide renovársela cada media hora. Es un tipo de excentrecidad que se asume y, por tanto, no suele llegar a los titulares.
Hasta que llegó Choupette. En una entrevista con la web especializada WWD, Lagerfeld se ha explayado sobre la inquietante obsesión que tiene hacia su gata siamesa, una flamante felina que come en la mesa con él todos los días, a la que ha regalado un iPad y que es el objeto de los cuidados de dos asistentas (una para la noche, otra para el día) que la vigilan cuando él no está en casa. Estas dos improvisadas veterinarias tienen también la obligación de apuntar todo lo que hace en un diario que, en los últimos nueve meses, ha alcanzado las 600 páginas.
"Está mantenida como una mujer", asevera Lagerfeld. "Tiene una personalidad muy fuerte. Come y cena su propia comida en la mesa conmigo, todos los días, porque no quiere comer en el suelo. Duerme en un cojín y hasta sabe usar un iPad. Creo que sería divertido hacer un libro con su diario". Internet, claro, se ha derretido en amor a la gatita bañada en decadente opulencia.
Cuesta saber hasta qué punto el éxito de Mme. Choupette Lagerfeld se debe a la extraña obsesión de Internet con los gatos; cuánto a que es el primer atisbo del corazón de su dueño, que no hace mucho había dicho que no quería tener hijos ("sería muy duro tener una hija fea") y cuánto es por méritos propios. Pero este está siendo su día. Lleva unas 24 horas convertida en un fenómeno viral, de forma más efectiva que cuando, el 10 de mayo, Lagerfeld tuiteó una foto de l'iPet precisamente con el iPad.
Los orígenes de Choupette son lóbregos. Pertenecía al modelo -y musa de Lagerfeld- Baptiste Giabiconi, que la dejó al cuidado del diseñador mientras se iba dos semanas de viaje. A la vuelta, Largerfeld se negó a devolvérsela. "Era demasiado mona"
Karl Lagerfeld siempre ha pasado por ser un tipo excéntrico. Con la singular estética de Amadeus neogótico que le da el ir constantemente vestido de negro y con el pelo blanco recogido en una peluca, el director creativo de Chanel el tipo de persona que, por ejemplo, necesita tener en todo momento una Coca-Cola o una Pepsi en un vaso de cristal de Baccarat a mano, y ay de a quien se le olvide renovársela cada media hora. Es un tipo de excentrecidad que se asume y, por tanto, no suele llegar a los titulares.
Hasta que llegó Choupette. En una entrevista con la web especializada WWD, Lagerfeld se ha explayado sobre la inquietante obsesión que tiene hacia su gata siamesa, una flamante felina que come en la mesa con él todos los días, a la que ha regalado un iPad y que es el objeto de los cuidados de dos asistentas (una para la noche, otra para el día) que la vigilan cuando él no está en casa. Estas dos improvisadas veterinarias tienen también la obligación de apuntar todo lo que hace en un diario que, en los últimos nueve meses, ha alcanzado las 600 páginas.
"Está mantenida como una mujer", asevera Lagerfeld. "Tiene una personalidad muy fuerte. Come y cena su propia comida en la mesa conmigo, todos los días, porque no quiere comer en el suelo. Duerme en un cojín y hasta sabe usar un iPad. Creo que sería divertido hacer un libro con su diario". Internet, claro, se ha derretido en amor a la gatita bañada en decadente opulencia.
Cuesta saber hasta qué punto el éxito de Mme. Choupette Lagerfeld se debe a la extraña obsesión de Internet con los gatos; cuánto a que es el primer atisbo del corazón de su dueño, que no hace mucho había dicho que no quería tener hijos ("sería muy duro tener una hija fea") y cuánto es por méritos propios. Pero este está siendo su día. Lleva unas 24 horas convertida en un fenómeno viral, de forma más efectiva que cuando, el 10 de mayo, Lagerfeld tuiteó una foto de l'iPet precisamente con el iPad.
Los orígenes de Choupette son lóbregos. Pertenecía al modelo -y musa de Lagerfeld- Baptiste Giabiconi, que la dejó al cuidado del diseñador mientras se iba dos semanas de viaje. A la vuelta, Largerfeld se negó a devolvérsela. "Era demasiado mona"
martes, 21 de octubre de 2014
sábado, 11 de octubre de 2014
Más sobre Freud y los perros
142.- Sigmund Freud tuvo el primer contacto con los animales cuando le compró a su hija menor Anna un pastor alemán de nombre Wolf para que pudiera caminar con mayor tranquilidad por las calles de Viena y posteriormente Anna le regaló a su padre un chow chow. Posteriormente Sigmund Freud tuvo un segundo chow chow. Según el hijo de Freud, en el libro que escribe sobre su padre , éste afirmaba que los perros tenían un sentido especial que podían juzgar con precisión el carácter de una persona.
Sigmund Freud y su Perro ... una afinidad íntima.
141.- " Prefiero la compañia de los animales, ellos son mucho
más simples " Sigmund Freud El perro de Freud un chow chow llamado
"Topsy", era para él una especie de asistente, durante las sesiones
de psicoanálisis que tenía con sus pacientes. En una carta que escribe Freud a
se ex paciente Marie Bonaparte expresa: "Los motivos por los que se puede
querer tanto a un animal como quiero a Topsy, con tanta intensidad; se trata de
un afecto sin ambivalencia, de la simplicidad de una vida liberada de los
insoportables conflictos de la cultura, los perros son más simples, no tiene la
personalidad dividida, la maldad del hombre civilizado, la venganza del hombre
contra la sociedad por las restricciones que ella impone.
Un perro tiene la
belleza de una existencia completa en si misma, y sin embargo a pesar de todas
las divergencias en cuanto a desarrollo orgánico, existe el sentimiento de una
afinidad íntima, de una solidaridad indiscutible. A menudo cuando acaricio a
Topsy me he sorprendido tarareando una melodía, que pese a mi mal oído,
reconocí como el Aria de Don Juan. Mucho más agradables son las emociones
simples y directas de un perro, al mover la cola de placer o ladrar expresando
displacer. Nos recuerda a los héroes de la antiguedad, será por eso que a
muchos se los bautiza con el nombre de alguno de esos héroes ... "martes, 21 de mayo de 2013
Frases de gatos
125.- Los gatos siempre han sido fuente de inspiración:
Osvaldo Soriano (escritor y periodista argentino): “Un escritor sin gato es como un ciego sin lazarillo”
Edgar Alan Poe (escritor, poeta, crítico y periodista): “Deseo escribir algo tan misterioso como un gato”.
Guillermo de Aquitania (noble francés): "La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato."
Pam Brown (poeta australiana): "Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar."
Derek Bruce (Premio Nobel de Literatura 1992): "Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore."
Lewis Carroll (escritor británico): "Es costumbre muy inoportuna de los gatitos (como observó una vez Alicia) que, sea lo que les digas, siempre ronronean."
Colette (novelista francesa): "No hay gatos corrientes."
Jim Davis (dibujante de cómics): "Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos, y los despiertan diez minutos antes."
Paul Gray (músico estadounidense): "Los gatos son amos amables, mientras que recuerdes cuál es tu propio sitio."
George Bernard Shaw (escritor irlandés, Premio Nobel de literatura 1925): "El hombre es civilizado en la medida que comprende a un gato."
Mark Twain (escritor estadounidense): "Una casa sin un gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar a demostrarlo?."
Leonardo da Vinci (sabio italiano): "El más pequeño gato es una obra maestra."
Young (científico inglés): "Todo gato dormirá con las personas siempre que sea posible, en una posición corporal tan incómoda para las personas como sea posible."
Teófilo Gautier (poeta francés): "Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato"
C. Mackenzie (soldado ameriano): "El único misterio sobre el gato es saber por qué ha decidido ser un animal doméstico."
Osvaldo Soriano (escritor y periodista argentino): “Un escritor sin gato es como un ciego sin lazarillo”
Edgar Alan Poe (escritor, poeta, crítico y periodista): “Deseo escribir algo tan misterioso como un gato”.
Guillermo de Aquitania (noble francés): "La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato."
Pam Brown (poeta australiana): "Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar."
Derek Bruce (Premio Nobel de Literatura 1992): "Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore."
Lewis Carroll (escritor británico): "Es costumbre muy inoportuna de los gatitos (como observó una vez Alicia) que, sea lo que les digas, siempre ronronean."
Colette (novelista francesa): "No hay gatos corrientes."
Jim Davis (dibujante de cómics): "Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos, y los despiertan diez minutos antes."
Paul Gray (músico estadounidense): "Los gatos son amos amables, mientras que recuerdes cuál es tu propio sitio."
George Bernard Shaw (escritor irlandés, Premio Nobel de literatura 1925): "El hombre es civilizado en la medida que comprende a un gato."
Mark Twain (escritor estadounidense): "Una casa sin un gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar a demostrarlo?."
Leonardo da Vinci (sabio italiano): "El más pequeño gato es una obra maestra."
Young (científico inglés): "Todo gato dormirá con las personas siempre que sea posible, en una posición corporal tan incómoda para las personas como sea posible."
Teófilo Gautier (poeta francés): "Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato"
C. Mackenzie (soldado ameriano): "El único misterio sobre el gato es saber por qué ha decidido ser un animal doméstico."
domingo, 19 de mayo de 2013
El cardenal Richelieu
124.- El cardenal Richelieu, ministro del rey francés Luis XIII, llegó a tener catorce gatos, entre ellos Racan y Perruque, que recibieron sus nombres por haber nacido entre la enorme peluca de un académico apellidado Racan. El hombre, sin darse cuenta, se puso la peluca con los gatos dentro y se fue a ver a Richelieu. Durante la entrevista comenzó a sentir molestias en la cabeza, y al alzarse la escultural mole de cabello encontró a los dos gatitos, que Richelieu insistió en adoptar.
Los gatos y la vida larga
123.- Cierto es que grandes escritores han compartido su vida con gatos.
Uno de ellos fue el escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania Charles Bukowski, y en cierta ocasión, dio su teoría sobre los gatos como sistema de la vida eterna: “Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tienes cien gatos, vivirás diez veces más que si tienes diez. Algún día esto será descubierto: la gente tendrá mil gatos y vivirá para siempre"
No sé si esa teoría será cierta, pero lo que sí es cierto es que durante el tiempo que vivas, tendrás más razones para seguir viviendo.
Uno de ellos fue el escritor y poeta estadounidense nacido en Alemania Charles Bukowski, y en cierta ocasión, dio su teoría sobre los gatos como sistema de la vida eterna: “Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tienes cien gatos, vivirás diez veces más que si tienes diez. Algún día esto será descubierto: la gente tendrá mil gatos y vivirá para siempre"
No sé si esa teoría será cierta, pero lo que sí es cierto es que durante el tiempo que vivas, tendrás más razones para seguir viviendo.
Garfield
121.- Garfield es el felino creado por el dibujante de cómics estadounidense Jim Davis. Éste se crió en una granja junto a sus padres, su hermano y 25 gatos, quizá por eso Garfield fue un gato y no otro animal.El asma que padecía Jim hizo que pasara largas temporadas en la cama y allí aprendió a dibujar. Poco a poco fue mejorando su técnica y decidió ponerle textos a sus dibujos, así nacieron las geniales tiras cómicas. Su presencia está prácticamente en todo el mundo.
domingo, 21 de abril de 2013
El día que se perdió Goliat.
109. De todos es sabido que Freddie Mercury amaba a los gatos casi tanto como a las personas. Por ese motivo el mítico cantante se llevó un tremendo disgusto cuando uno de sus gatos se perdió. Así lo recordaba Jim Hutton en su libro "Mercury & Me":
"Un día Freddie Mercury estaba trabajando en los estudios Town House cuando estalló el caos en Garden Lodge. Freddie trababa a sus gatos como si fueran sus hijos. Se preocupa por ellos todo el tiempo, y si alguno se lastimaba cuando Freddie no estaba, ¡que el cielo nos ayudara!. El menor estornudo o movimiento espasmódico de los gatos, hacía que los enviara inmediatamante a un veterinario para un chequeo general. Y éramos anticuados cuando se trataba de tener sexo en la intimidad. Cada vez que Freddie y yo saltábamos uno sobre el otro en el dormitorio para hacer el amor, él siempre se aseguraba que ninguno de los gatos estuviera mirando. Durante el día los gatos podían correr por la casa y los terrenos que la rodeaban, y por la noche uno de nosotros los recogía y los traía adentro.
Pero esa noche faltaba Goliat. Recorrimos la casa Phoebe, Joe y yo buscándolo, abriendo como locos todos los armarios y cajones. Después revisamos el jardín, pero tampoco pudimos encontrarlo allí. Ampliamos la búsqueda a los caminos y calles que rodeaban la casa. Y ni señas de Goliat. Sabíamos que si Goliat no estaba esperando con los demás gatos cuando Freddie llegara a casa, perdería el control por completo. Seguimos buscando y buscando, pero cuando Freddie llegó a casa, poco antes de medianoche, Goliat aún no había regresado. Así que se lo dijimos de inmediato: "No sabemos dónde está Goliat. No podemos encontrarlo en ninguna parte". Por la expresión de Freddie sabíamos que las cosas no habían ido bien ese día en el estudio, y esto era justo lo que necesitaba para completarlo. Preocupado por lo que podía haberle pasado al gato, Freddie estaba al borde del llanto. Recorrió la casa y el jardín llamando a Goliat. Preguntó dónde habíamos buscado y sugirió otros lugares, pero nosotros estábamos seguros de haber buscado en todas partes.
Freddie se puso frenético, y hundido en una profunda desesperación arrojó un hermoso hibachi japonés por la ventana. Cuando por fin se calmó, hablamos sobre qué otra cosa se podía hacer, Joe sugirió colocar carteles de "se busca" por el barrio y Freddie dijo que ofrecería una recompensa de 1.000 libras. Salí al jardín por última vez llamando a Goliat. Entonces oí que un coche subía por Logan Mews. Oí como una puerta de entrada se abría y luego se cerraba, y después un pequeñísimo maullido. Volé fuera de la casa en dirección del sonido. Goliat estaba agachado bajo un coche, temblando. Lo cogí y regresé a casa. Freddie estaba en el cielo. Durante cinco minutos o más dedicó su atención al gatito, mimándolo y acariciándolo. Después, como una madre, Freddie miró al gato ceñudo, gritando y retando al pequeño Goliat por abandonar Granden Lodge. La pelota de piel oscura se limitó a quedarse sentada, escuchando con calma el estallido de Freddie".
...
Esta canción se la dedicó a su querida Gatita Delilah que estuvo siempre acompañandolo sobre su cama durante los ultimos días de su enfermedad en Noviembre de 1991.
Y aqui va el link por si tenes ganitas de escucharlo, vale la pena, y ademas muestran a todos sus gatos....
http://www.youtube.com/watch?v=CfCVzrwWoY4
"Un día Freddie Mercury estaba trabajando en los estudios Town House cuando estalló el caos en Garden Lodge. Freddie trababa a sus gatos como si fueran sus hijos. Se preocupa por ellos todo el tiempo, y si alguno se lastimaba cuando Freddie no estaba, ¡que el cielo nos ayudara!. El menor estornudo o movimiento espasmódico de los gatos, hacía que los enviara inmediatamante a un veterinario para un chequeo general. Y éramos anticuados cuando se trataba de tener sexo en la intimidad. Cada vez que Freddie y yo saltábamos uno sobre el otro en el dormitorio para hacer el amor, él siempre se aseguraba que ninguno de los gatos estuviera mirando. Durante el día los gatos podían correr por la casa y los terrenos que la rodeaban, y por la noche uno de nosotros los recogía y los traía adentro.
Pero esa noche faltaba Goliat. Recorrimos la casa Phoebe, Joe y yo buscándolo, abriendo como locos todos los armarios y cajones. Después revisamos el jardín, pero tampoco pudimos encontrarlo allí. Ampliamos la búsqueda a los caminos y calles que rodeaban la casa. Y ni señas de Goliat. Sabíamos que si Goliat no estaba esperando con los demás gatos cuando Freddie llegara a casa, perdería el control por completo. Seguimos buscando y buscando, pero cuando Freddie llegó a casa, poco antes de medianoche, Goliat aún no había regresado. Así que se lo dijimos de inmediato: "No sabemos dónde está Goliat. No podemos encontrarlo en ninguna parte". Por la expresión de Freddie sabíamos que las cosas no habían ido bien ese día en el estudio, y esto era justo lo que necesitaba para completarlo. Preocupado por lo que podía haberle pasado al gato, Freddie estaba al borde del llanto. Recorrió la casa y el jardín llamando a Goliat. Preguntó dónde habíamos buscado y sugirió otros lugares, pero nosotros estábamos seguros de haber buscado en todas partes.
Freddie se puso frenético, y hundido en una profunda desesperación arrojó un hermoso hibachi japonés por la ventana. Cuando por fin se calmó, hablamos sobre qué otra cosa se podía hacer, Joe sugirió colocar carteles de "se busca" por el barrio y Freddie dijo que ofrecería una recompensa de 1.000 libras. Salí al jardín por última vez llamando a Goliat. Entonces oí que un coche subía por Logan Mews. Oí como una puerta de entrada se abría y luego se cerraba, y después un pequeñísimo maullido. Volé fuera de la casa en dirección del sonido. Goliat estaba agachado bajo un coche, temblando. Lo cogí y regresé a casa. Freddie estaba en el cielo. Durante cinco minutos o más dedicó su atención al gatito, mimándolo y acariciándolo. Después, como una madre, Freddie miró al gato ceñudo, gritando y retando al pequeño Goliat por abandonar Granden Lodge. La pelota de piel oscura se limitó a quedarse sentada, escuchando con calma el estallido de Freddie".
...
Esta canción se la dedicó a su querida Gatita Delilah que estuvo siempre acompañandolo sobre su cama durante los ultimos días de su enfermedad en Noviembre de 1991.
Y aqui va el link por si tenes ganitas de escucharlo, vale la pena, y ademas muestran a todos sus gatos....
http://www.youtube.com/watch?v=CfCVzrwWoY4
sábado, 8 de septiembre de 2012
Nombres de gatos de escritores famosos
100.-
Nombres de gatos de escritores famosos:
·
H. G. Wells (1866-1946): tuvo un gato llamado
Mr. Peter Wells.
·
Charlotte y Emily Brontë (británicas del siglo XIX) : tuvieron un gato
llamado Tiger
·
Alejandro Dumas (francés del s.XIX): tuvo los
gatos Mysouff I, Mysouff II y Le
Docteur.
·
Charles Dickens (inglés 1812-1870): tuvo una
gata llamada William a la que rebautizó con el nombre de Williamina. De una
camada nació Master's Cat y fue el único que se quedó con Dickens.
·
Mark Twain (estadounidense 1835-1910): tuvo
numerosos gatos como son Apollinaris, Beelzebub, Blatherskite, Buffalo Bill,
Satan, Sin, Sour Mash, Tammany y Zoroaster
·
Lord Byron (inglés 1788- 1824): tuvo cinco
gatos, entre ellos destacamos a Beppo
·
Borges (argentino 1899-1986) se inspiró en Beppo
para bautizar al suyo
·
Edgar Allan Poe (estadounidense 1809-1849): tuvo
una gata llamada Catarina
·
Victor Hugo (francés 1802-1885): tuvo un gato
llamado Chanoine y otro que se llamaba Mouche.
·
F. Scott Fitzgerald (estadounidense 1896-1940):
tuvo un gato llamado Chopin.
·
Theóphile Gautier (francés, 1811-1872) : tuvo
numerosos gatos a los que llamó Childebrand, Cléopatre, Don Pierrot de Navarre, Enjoras, Gavroche,
Madame Theóphile, Séraphita, Dom Perriot,
Zizi.
·
Colette (francesa, 1873-1954): esta escritora
tuvo varios gatos,como Franchette, Kapok, Kiki-la-Doucette, Kro, La Chatte, La
Chatte Dernière, La Touteu, Mini-mini, Minionne, Muscat, One and Only, Petieu,
Pinichette, Toune, Zwerg y Saha
·
T. S. Elliot (anglo-estadounidense 1888-1965):
tuvo varios gatos llamados George Pushdragon, Noilly Prat, Pattipaws o
Pettipaws, Tantomile y Wiscus.
·
Walter Scott (escocés 1771-1832: tuvo un gato
llamado Hinse
viernes, 7 de septiembre de 2012
Camoens, el perro de José Saramago.
98.- “'Entra, has encontrado tu
casa”. Así llegó Camoens a la vida de José Saramago en 1995, coincidiendo con el
momento en que el ministro de Cultura de
Portugal, le anunciaba que le habían concedido el mayor galardón literario de la
lengua portuguesa: el Premio Camões.
Este perro de agua negro y de corbata
blanca, era tan solo un cachorro abandonado cuando se acercó a la puerta de Saramago.
Gracias a él, este animal dulce y noble tuvo todo lo que no tenia: nombre,
cariño y hogar. Desde entonces se convirtió en su gran amigo e inspirador.
El Nobel y su esposa convivían
con dos perros más en su casa de
Lanzarote: Pepe, un caniche con una
mancha negra y Greta, una hembra Yorkshire, todos recogidos de la calle.
En vida, ya Saramago hablaba de este animal, de sus achaques por la
edad, de sus compañeros Pepe y Greta que ya partieran al paraíso de los perros. Camoens, con su
lento caminar, su artrosis y casi ciego,
partió el pasado mes de agosto.
“Encuentro en los perros más
humanidad que en los hombres”, dijo José Saramago en 2003, y esta frase envuelve en gran medida una
filosofía de vida y un enorme respeto por los animales. El ejemplo claro de
ello fue este fiel e incondicional compañero durante muchos años
Cuenta la viuda del autor: Cuando Camoens regresó a casa tras la muerte
de José Saramago, no pudo aceptar la ausencia. Estuvo intranquilo durante el
día, pero cuando llegó la noche y no vio al dueño ni en la cama ni en el sillón
que habitualmente ocupaba, cuando una y mil veces recorrió el espacio entre las
dos habitaciones, cuando entendió que el dueño ya no estaba ni iba a estar, que
eso es la muerte, aulló, gritó, se desgarró en un dolor que describirlo araña
el alma. No bastaron abrazos para consolarlo, ni palabras cariñosas: iba y
venía de un lugar a otro en una carrera que partía el corazón, gemía con dolor
humano. Por eso, un amigo que estaba en casa y vivió la noche, tituló al día
siguiente su columna periodística: “Camoens llora por Saramago”
viernes, 4 de marzo de 2011
83º- Se sabe que a Lennon le gustaban muchos los gatos y llego a haber bastantes en su entorno familiar a lo largo de su vida. Tich era un gato persa que murió cuando John estaba en la Universidad. Tim fue otro gato que aparece en esta foto en brazos de su tía Mini, y el gato Sam que fue el tercero. 
Cuentan que cada día iba a una pescadería para comprar merluza para sus gatos y siempre que salía de gira llamaba a casa preguntando por los gatos.
Cuando John estuvo con May Pang, tuvieron 2 gatos uno blanco y el otro negro llamados Major and Minor.
Despues de casarse con Yoko y mudarse a New York, tuvieron muchos gatos llamados Salt, Pepper, Misha, Shasha, y Charo ademas de otra gata llamada Alice.

Ademá s John dibujó muchos gatos.

Sin duda, un gatófilo más.
Cuentan que cada día iba a una pescadería para comprar merluza para sus gatos y siempre que salía de gira llamaba a casa preguntando por los gatos.
Cuando John estuvo con May Pang, tuvieron 2 gatos uno blanco y el otro negro llamados Major and Minor.
Despues de casarse con Yoko y mudarse a New York, tuvieron muchos gatos llamados Salt, Pepper, Misha, Shasha, y Charo ademas de otra gata llamada Alice.

Ademá s John dibujó muchos gatos.

Sin duda, un gatófilo más.
domingo, 27 de febrero de 2011
Larry el Gato
81.- ¡Qué contenta se habrá quedado la trabajadora del refugio donde fue adoptado Larry!! ¿que quién es Larry? Larry es, además de guapo a rabiar, el nuevo gato contratado por el Primer Ministro británico para que acabe con las enormes ratas que han aparecido rondando su residencia oficial de Downing Street 10. 
Y es que se dice que en Londres, una ciudad muy húmeda con grandes zonas verdes y numerosos canales de aguas subterráneos, nunca se está lejos de una rata y es muy habitual ver a estos animales por la calles o en las vías del metro.
Pues bien, David Cameron y su familia (compuesta por su mujer Samantha y sus tres hijos, el último de ellos una niña de seis meses) han elegido a este gato de unos cuatro años, para que vele por su ‘seguridad doméstica’ y de paso les haga compañía, por eso una de las condiciones del ilustre gato, es que además de cazador, sea dócil. Larry ha demostrado ser un buen cazador de ratas y ratones, una habilidad que ha adquirido durante los años que ha pasado en las calles antes de ser recogido por el refugio. Larry, que ha conocido la dura vida de la calle, vivirá como un rey gatuno, aunque deberá cumplir con sus obligaciones: vigilar día y noche la residencia del ministro.
La llegada de Larry en el interior de una jaula transportada por una furgoneta fue recogida por los medios de comunicación que habitualmente hacen guardia frente a este emblemático domicilio (http://www.youtube.com/watch?v=e56sL5ZUbEM)
Quienes tenemos y adoramos a los gatos, sabemos cómo son a veces… ¿os lo imagináis afilándose las uñas en los carísimos muebles, colgándose de las cortinas, colándose en la cocina, marcando su territorio en las alfombras, o acurrucándose en el regazo del Primer Ministro….? ¿y pisándole el teclado del ordenador, trepándole por las piernas o acostándose en su cama? Me gustaría ver la cara del Primer Ministro cuando vea los “premios” que los agradecidos mininos suelen dejar en el felpudo de la puerta? Bueno, no nos hagamos ilusiones que no está claro si Larry accederá a la zona de la residencia o se quedara patrullando por fuera.

Por lo visto, Larry se convierte así en el último gato de una larga lista de gatos que han ostentado el titulo oficioso de "Ratonero Jefe", y cito:
En 1989, con Margaret Thatcher como inquilina, fue adoptado Humphrey, un gato callejero que permaneció en la residencia con el siguiente primer ministro, John Major, hasta 1997.
Se mudó seis meses después de la victoria ese año del laborista Tony Blair, y fueron muchas las informaciones que culparon a su esposa Cherie, a la que no le gustan excesivamente los animales, de que se prescindiera de los servicios de Humphrey (como veis Cherie es más fea por dentro que por fuera, que ya es decir)
El gato encontró nueva casa en el domicilio de un funcionario, donde vivió "jubilado" hasta su muerte en marzo de 2006.
El último felino que había pasado por Downing Street, en este caso por el número 11 (residencia del ministro de Economía), fue la gata Sybil, propiedad del ex canciller del Exchequer Alistair Darling, que, según diversas informaciones, fue enviada a la casa de campo escocesa del ex ministro porque no se adaptó a la vida urbana y tralari tralarito… (esas cosas que dicen los que se hartan de sus mascotas)
Otro gato famoso y testigo de excepción de alguno de los momentos clave de la Historia del siglo XX fue el conocido como "Ratonero de Munich", que vivió en Downing Street durante los Gobiernos de Neville Chamberlain y Winston Churchill en las décadas de 1930 y 1940.
En un país en el que los animales son cuidados y respetados al máximo, también se recuerda todavía a un gato de nombre Wilberforce, que llegó como cachorro para acompañar al primer ministro laborista Edward Heath en la década de 1970 y que fue el caza-ratones oficial de la residencia hasta su "jubilación" en 1986.
Solamente deseo que si no resulta ser tan eficiente como desearían, no lo “despidan” como hacen muchos, y opten por buscarle un hogar digno.
Todo eso ocurria más o menos en febrero de 2011, pero un año después las NOTICIAS DE LARRY son las siguientes: el felino no sólo dejó de atender su cinegética obligación, sino que además arañó el mobiliario de tan insigne domicilio, por lo que finalmente David Cameron ha optado por prescindir de sus servicios. Lo preocupante es el paradero de “Larry”: espero que haya vuelto a la asociación protectora donde fue recogido "Battersea Dogs and Cats home"
Esas cosas pasan por no buscar el adoptante adecuado. Lo mismo deberíamos hacer cuando se nombra a un ministro para que haga bien su tarea. Si al cabo de un año no cumple con las expectativas y encima adquiere malas costumbres, nos deshacemos de él.

Y es que se dice que en Londres, una ciudad muy húmeda con grandes zonas verdes y numerosos canales de aguas subterráneos, nunca se está lejos de una rata y es muy habitual ver a estos animales por la calles o en las vías del metro.
Pues bien, David Cameron y su familia (compuesta por su mujer Samantha y sus tres hijos, el último de ellos una niña de seis meses) han elegido a este gato de unos cuatro años, para que vele por su ‘seguridad doméstica’ y de paso les haga compañía, por eso una de las condiciones del ilustre gato, es que además de cazador, sea dócil. Larry ha demostrado ser un buen cazador de ratas y ratones, una habilidad que ha adquirido durante los años que ha pasado en las calles antes de ser recogido por el refugio. Larry, que ha conocido la dura vida de la calle, vivirá como un rey gatuno, aunque deberá cumplir con sus obligaciones: vigilar día y noche la residencia del ministro.
La llegada de Larry en el interior de una jaula transportada por una furgoneta fue recogida por los medios de comunicación que habitualmente hacen guardia frente a este emblemático domicilio (http://www.youtube.com/watch?v=e56sL5ZUbEM)
Quienes tenemos y adoramos a los gatos, sabemos cómo son a veces… ¿os lo imagináis afilándose las uñas en los carísimos muebles, colgándose de las cortinas, colándose en la cocina, marcando su territorio en las alfombras, o acurrucándose en el regazo del Primer Ministro….? ¿y pisándole el teclado del ordenador, trepándole por las piernas o acostándose en su cama? Me gustaría ver la cara del Primer Ministro cuando vea los “premios” que los agradecidos mininos suelen dejar en el felpudo de la puerta? Bueno, no nos hagamos ilusiones que no está claro si Larry accederá a la zona de la residencia o se quedara patrullando por fuera.

Por lo visto, Larry se convierte así en el último gato de una larga lista de gatos que han ostentado el titulo oficioso de "Ratonero Jefe", y cito:
En 1989, con Margaret Thatcher como inquilina, fue adoptado Humphrey, un gato callejero que permaneció en la residencia con el siguiente primer ministro, John Major, hasta 1997.
Se mudó seis meses después de la victoria ese año del laborista Tony Blair, y fueron muchas las informaciones que culparon a su esposa Cherie, a la que no le gustan excesivamente los animales, de que se prescindiera de los servicios de Humphrey (como veis Cherie es más fea por dentro que por fuera, que ya es decir)
El gato encontró nueva casa en el domicilio de un funcionario, donde vivió "jubilado" hasta su muerte en marzo de 2006.
El último felino que había pasado por Downing Street, en este caso por el número 11 (residencia del ministro de Economía), fue la gata Sybil, propiedad del ex canciller del Exchequer Alistair Darling, que, según diversas informaciones, fue enviada a la casa de campo escocesa del ex ministro porque no se adaptó a la vida urbana y tralari tralarito… (esas cosas que dicen los que se hartan de sus mascotas)
Otro gato famoso y testigo de excepción de alguno de los momentos clave de la Historia del siglo XX fue el conocido como "Ratonero de Munich", que vivió en Downing Street durante los Gobiernos de Neville Chamberlain y Winston Churchill en las décadas de 1930 y 1940.
En un país en el que los animales son cuidados y respetados al máximo, también se recuerda todavía a un gato de nombre Wilberforce, que llegó como cachorro para acompañar al primer ministro laborista Edward Heath en la década de 1970 y que fue el caza-ratones oficial de la residencia hasta su "jubilación" en 1986.
Solamente deseo que si no resulta ser tan eficiente como desearían, no lo “despidan” como hacen muchos, y opten por buscarle un hogar digno.
Todo eso ocurria más o menos en febrero de 2011, pero un año después las NOTICIAS DE LARRY son las siguientes: el felino no sólo dejó de atender su cinegética obligación, sino que además arañó el mobiliario de tan insigne domicilio, por lo que finalmente David Cameron ha optado por prescindir de sus servicios. Lo preocupante es el paradero de “Larry”: espero que haya vuelto a la asociación protectora donde fue recogido "Battersea Dogs and Cats home"
Esas cosas pasan por no buscar el adoptante adecuado. Lo mismo deberíamos hacer cuando se nombra a un ministro para que haga bien su tarea. Si al cabo de un año no cumple con las expectativas y encima adquiere malas costumbres, nos deshacemos de él.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Vicente Aleixandre y Sirio
75.- A Vicente Aleixandre (1898-1984), me lo imagino siempre asi, bajo un álamo de su jardín en Velintonia, sentado en un sillón de mimbre. Le acompaña su perro Sirio, de pelaje oscuro y rabo zalamero, cuyos ojos imitaban la misma inteligencia que los del dueño, y del que dijeron que no ladraba ni a los niños ni a los pobres, sólo a los malos poetas. 
A Sirio le escribio:
Oh, sí, lo sé, buen "Sirio", cuando me miras con tus grandes ojos profundos.
Yo bajo a donde tú estás, o asciendo a donde tú estás y en tu reino me mezclo contigo, buen "Sirio", buen perro mío, y me salvo contigo.
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.
Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes... Oh, yo te escucho.
Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza, tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo, el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.
Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.
Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.

Hubo muchos Sirios en la vida del gran académico y escritor español de la Generación del 27, Premio Nacional de Literatura en 1933 y Premio Nobel de Literatura en 1977, pero todos ellos, mientras vivieron, acompañaron la fecunda existencia este hombre inteligente de precaria salud.
Y allí, entre los árboles, descansan bajo tierra como testimonio de que algún día habitaron allí, correteando y llenando de alegría ese hogar .

A Sirio le escribio:
Oh, sí, lo sé, buen "Sirio", cuando me miras con tus grandes ojos profundos.
Yo bajo a donde tú estás, o asciendo a donde tú estás y en tu reino me mezclo contigo, buen "Sirio", buen perro mío, y me salvo contigo.
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.
Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes... Oh, yo te escucho.
Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza, tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo, el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.
Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.
Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.

Hubo muchos Sirios en la vida del gran académico y escritor español de la Generación del 27, Premio Nacional de Literatura en 1933 y Premio Nobel de Literatura en 1977, pero todos ellos, mientras vivieron, acompañaron la fecunda existencia este hombre inteligente de precaria salud.
Y allí, entre los árboles, descansan bajo tierra como testimonio de que algún día habitaron allí, correteando y llenando de alegría ese hogar .
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Una gran gatuna
74º- Nadie duda de que María Zambrano fue gran una filósofa y ensayista española, nacida en Vélez-Málaga en 1904 y fallecida en Madrid en 1991.
Dado que sus padres eras maestros, ella se movió siempre en los ambientes más intelectuales de la época.
En 1921 María se matricula por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, y durante los años de la 2ª República conoce y estrecha su amistad con consagrados escritores a través de las Misiones Pedagógicas y de otras iniciativas culturales. El 14 de septiembre de 1936 María contrae matrimonio con el historiador, diplomático y filósofo vasco Alfonso Rodríguez Aldave (del que posteriormente se separaría), con el que emigra a Chile, donde éste había sido nombrado secretario de la Embajada de España (regresan en 1937). En 1938 fallece su padre Blas Zambrano.
Viven en Valencia y Barcelona, pero por motivos políticos es exiliada a Francia con su madre, su hermana y el marido de ésta.
Pero en su fértil exilio pasan por Nueva York, México, Cuba, Puerto Rico, Francia, Italia… donde comienza la historia que aquí quiero relatar.
María admiraba los árboles, pájaros … en fin, la naturaleza. Junto a su hermana Araceli, daban rienda suelta a su cariño por los animales manteniendo legiones de gatos entre los suyos, los vecinos y los de paso.
Pues bien, María era una gran gatuna (tenía muchos gatos «perturbadores» de la decencia y el orden público). Vivía en un pequeño apartamento de la Piazza del Popolo con su hermana Araceli y un montón de gatos. Los defendía como defendía sus ideas republicanas, y eso le obligó a abandonar su casa de Roma, debido a la presión por las repetidas denuncias de un vecino fascista que odiaba a los gatos.
María llegó a decir:
“Los gatos fueron la causa de que a mi hermana y a mí nos expulsaran de Roma, ¡Figúrate, Roma que es precisamente la ciudad de los gatos! Allí ha habido personas que han llegado a tener hasta cuarenta gatos
Y a nosotras nos perseguían porque teníamos diez, y porque les dábamos de comer, siendo éste uno de los ritos de Roma. Roma es la ciudad de la loba y del gato. El gato fue llevado, como se sabe, por Cleopatra y algunos pensaron que eran pequeños tigres. Fellini, que sabe mucho de Roma, mostró en una de sus películas el rugido de la loba y un gato al que se le ofrece un plato de leche. Se ve que mi hermana y yo –especialmente ella, que se sentía romana– cumplimos con el gato, pero no debimos de cumplir con la loba. Por eso, abandonamos Italia. Luego, en el Jura, en La Piéce, además de gatos teníamos perros”
María inició la partida hacia el pequeño caserío francés de La Pièce, en la frontera suiza, con toda su corte felina maullando desde el interior de mínimas jaulas.
Tenemos alguna referencia de sus gatas: «Tigra» fallecida con 19 años y en 1987 falleció «Blanquita» con 15 años y fueron enterradas bajo su cedro.
A finales de 1985 un amigo, amante de los gatos como ella, le regalo dos gatas grises, de un mes (Lucía y Pelusa) que estarían con Zambrano hasta su muerte.
Dicen que a su tumba acuden —quizás porque allí les echan de comer— decenas de gatos de todos los colores
Para muchos será simplemente una loca "gattara", pero lo cierto es que estaba muy cuerda, y además fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias en 1981, y en 1988 se le concedió el premio Miguel de Cervantes, siendo la primera mujer distinguida con este galardón.
Dado que sus padres eras maestros, ella se movió siempre en los ambientes más intelectuales de la época.
En 1921 María se matricula por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, y durante los años de la 2ª República conoce y estrecha su amistad con consagrados escritores a través de las Misiones Pedagógicas y de otras iniciativas culturales. El 14 de septiembre de 1936 María contrae matrimonio con el historiador, diplomático y filósofo vasco Alfonso Rodríguez Aldave (del que posteriormente se separaría), con el que emigra a Chile, donde éste había sido nombrado secretario de la Embajada de España (regresan en 1937). En 1938 fallece su padre Blas Zambrano.
Viven en Valencia y Barcelona, pero por motivos políticos es exiliada a Francia con su madre, su hermana y el marido de ésta.
Pero en su fértil exilio pasan por Nueva York, México, Cuba, Puerto Rico, Francia, Italia… donde comienza la historia que aquí quiero relatar.
María admiraba los árboles, pájaros … en fin, la naturaleza. Junto a su hermana Araceli, daban rienda suelta a su cariño por los animales manteniendo legiones de gatos entre los suyos, los vecinos y los de paso.

Pues bien, María era una gran gatuna (tenía muchos gatos «perturbadores» de la decencia y el orden público). Vivía en un pequeño apartamento de la Piazza del Popolo con su hermana Araceli y un montón de gatos. Los defendía como defendía sus ideas republicanas, y eso le obligó a abandonar su casa de Roma, debido a la presión por las repetidas denuncias de un vecino fascista que odiaba a los gatos.
María llegó a decir:
“Los gatos fueron la causa de que a mi hermana y a mí nos expulsaran de Roma, ¡Figúrate, Roma que es precisamente la ciudad de los gatos! Allí ha habido personas que han llegado a tener hasta cuarenta gatos
Y a nosotras nos perseguían porque teníamos diez, y porque les dábamos de comer, siendo éste uno de los ritos de Roma. Roma es la ciudad de la loba y del gato. El gato fue llevado, como se sabe, por Cleopatra y algunos pensaron que eran pequeños tigres. Fellini, que sabe mucho de Roma, mostró en una de sus películas el rugido de la loba y un gato al que se le ofrece un plato de leche. Se ve que mi hermana y yo –especialmente ella, que se sentía romana– cumplimos con el gato, pero no debimos de cumplir con la loba. Por eso, abandonamos Italia. Luego, en el Jura, en La Piéce, además de gatos teníamos perros”

María inició la partida hacia el pequeño caserío francés de La Pièce, en la frontera suiza, con toda su corte felina maullando desde el interior de mínimas jaulas.
Tenemos alguna referencia de sus gatas: «Tigra» fallecida con 19 años y en 1987 falleció «Blanquita» con 15 años y fueron enterradas bajo su cedro.
A finales de 1985 un amigo, amante de los gatos como ella, le regalo dos gatas grises, de un mes (Lucía y Pelusa) que estarían con Zambrano hasta su muerte.
Dicen que a su tumba acuden —quizás porque allí les echan de comer— decenas de gatos de todos los colores
Para muchos será simplemente una loca "gattara", pero lo cierto es que estaba muy cuerda, y además fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias en 1981, y en 1988 se le concedió el premio Miguel de Cervantes, siendo la primera mujer distinguida con este galardón.
martes, 31 de agosto de 2010
Duende de Palacio
73.- Hace años conocí a la vez a tres malas personas, realmente tres personas nefastas donde las haya, pero había una en particular que me llamaba la atención por ser un auténtico soplón, lameculos, enchufado y trepa. Tanto así que, en mis adentros le puse el nombre de “Duende de Palacio” por cotilla, ambicioso, intrigante y mentiroso, que reptaba cual serpiente por los pasillos, desovando sus huevos de inquina por los rincones e inoculando su veneno al incauto.
Pero existió otro “Duende de Palacio” (no peor que aquél, vamos, sería imposible). Pues haré un resumen de su historia. Se llamaba Fernando de Valenzuela, nacido en Nápoles (1636) desde donde se trasladó a Madrid, donde residía la corte de la Monarquía de los Austrias Españoles.

Entró a formar parte de ella en el año 1661, con el cargo de caballerizo (que hoy en día sería como un aparcacoches). Sin embargo, gracias a su habilidad para manipular a la gente y para cotillear, se hizo imprescindible para conocer los bulos y noticias del corazón que sucedían en la corte, motivo por el que se le llamó “el Duende de Palacio”.
Así entró en contacto con la reina Mariana de Austria, gran aficionada a la murmuración. A la muerte del rey Felipe IV, ella fue nombrada regente hasta la mayoría de edad de su hijo Carlos. Así fue como estas dos personas tan incompetentes de la corte llegaron a dirigir el país.
Valenzuela de dedicó a acumular cargos, títulos y riquezas. Y lo que son las cosas (a un buen cerdo no le falta una buena bellota) a causa de un accidente de caza, resultó levemente contusionado por el joven heredero, el cual, para compensarle, le nombró Grande de España. Pero el resto de nobles consideraron esto como una afrenta personal y comenzaron a intrigar intensamente en su contra, formando un partido opositor al amparo del bastardo real Don Juan José de Austria. Éste en el año 1677, entró en Madrid con un ejército con el que venía a poner fin al poder de Valenzuela. Este, aterrorizado y viéndose solo, huyó. Para su desgracia, fue perseguido y entregado a la “justicia” del nuevo hombre fuerte de la Corte, Don Juan José de Austria, quien le condenó al destierro a Filipinas y luego a México
Lamentablemente para él, a poco de llegar, un caballo le propinó una coz en la cabeza, lo que le ocasionó la muerte. Curioso destino el de este hombre, que comenzó su ascensión cuidando caballos y terminó su caída bajo los pies de uno de esos bellos y nobles animales.
Ojalá en la vida de esas personas también hubiera un caballo y una coz brutal, como la que me propinaron a mi, que me obligó a tragar mucho polvo...
La ventaja es que esa gente apesta la tierra por donde pasa, y cuando veo acercarse a mi alguien de los suyos, lo huelo. Y también huelo cuando alguien habló con ellos últimamente. Es un olor nauseabundo.
Pero existió otro “Duende de Palacio” (no peor que aquél, vamos, sería imposible). Pues haré un resumen de su historia. Se llamaba Fernando de Valenzuela, nacido en Nápoles (1636) desde donde se trasladó a Madrid, donde residía la corte de la Monarquía de los Austrias Españoles.

Entró a formar parte de ella en el año 1661, con el cargo de caballerizo (que hoy en día sería como un aparcacoches). Sin embargo, gracias a su habilidad para manipular a la gente y para cotillear, se hizo imprescindible para conocer los bulos y noticias del corazón que sucedían en la corte, motivo por el que se le llamó “el Duende de Palacio”.
Así entró en contacto con la reina Mariana de Austria, gran aficionada a la murmuración. A la muerte del rey Felipe IV, ella fue nombrada regente hasta la mayoría de edad de su hijo Carlos. Así fue como estas dos personas tan incompetentes de la corte llegaron a dirigir el país.
Valenzuela de dedicó a acumular cargos, títulos y riquezas. Y lo que son las cosas (a un buen cerdo no le falta una buena bellota) a causa de un accidente de caza, resultó levemente contusionado por el joven heredero, el cual, para compensarle, le nombró Grande de España. Pero el resto de nobles consideraron esto como una afrenta personal y comenzaron a intrigar intensamente en su contra, formando un partido opositor al amparo del bastardo real Don Juan José de Austria. Éste en el año 1677, entró en Madrid con un ejército con el que venía a poner fin al poder de Valenzuela. Este, aterrorizado y viéndose solo, huyó. Para su desgracia, fue perseguido y entregado a la “justicia” del nuevo hombre fuerte de la Corte, Don Juan José de Austria, quien le condenó al destierro a Filipinas y luego a México
Lamentablemente para él, a poco de llegar, un caballo le propinó una coz en la cabeza, lo que le ocasionó la muerte. Curioso destino el de este hombre, que comenzó su ascensión cuidando caballos y terminó su caída bajo los pies de uno de esos bellos y nobles animales.
Ojalá en la vida de esas personas también hubiera un caballo y una coz brutal, como la que me propinaron a mi, que me obligó a tragar mucho polvo...
La ventaja es que esa gente apesta la tierra por donde pasa, y cuando veo acercarse a mi alguien de los suyos, lo huelo. Y también huelo cuando alguien habló con ellos últimamente. Es un olor nauseabundo.
jueves, 15 de julio de 2010
El pulpo Paul
71.- No quiero entretenerme explicando la anatomía de los pulpos, ni hablar de sus ocho brazos con ventosas pegajosas, ni de los ojos, la cabeza, ni su depósito de tinta que emplean para escapar de sus depredadores, ni del sifón que puede cambiar de dirección, con el que expulsa una gran cantidad de agua, impulsándose así a gran velocidad... no, no..
Prefiero detenerme en explicar algo curioso: a los pulpos se les considera los invertebrados de mayor inteligencia. Su capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos y memorizar patrones ha sido comprobado por muchos científicos. Son capaces de aprender observando, y lo mejor es que todos sus conocimientos de supervivencia los adquirieron por sí mismos (a diferencia de los vertebrados donde el conocimiento se trasmite de generación en generación) ya que tras la fecundación el macho abandona a la hembra y ésta cuelga miles de huevos en forma de racimos en el techo de su cueva, velándola durante un mes aproximadamente sin alimentarse, por ello tras la eclosión muere de inanición.
Los pulpos son fuertes pero tímidos. A este respecto, el gran explorador Jacques-Yves Cousteau dijo: «La timidez del pulpo es una reacción racional basada sobre todo en la prudencia».
Lo dicho, son inteligentes.
… Tanto que uno llamado Paul, -de origen británico y residente en el acuario alemán de Oberhausen- ha vaticinado que España sería ganadora en el Mundial de fútbol 2010.

¿Cómo lo hacía? Pues los cuidadores de Paul ponen en su acuario dos urnas cerrada de cristal con tapa, y dentro, sendos mejillones. Cada urna esta cubierta con una bandera de los equipos se enfrentan y Paul selecciona uno de ellos, se zampa el mejillón y ése se considera que será el equipo ganador.
No sabemos si Paul escogió con la inteligencia o con el corazón -uno de los tres que tiene- pero acertó.
Paul, que tiene casi dos años, posiblemente venga a pasar sus últimos meses de vida a España. Lamentablemente, los pulpos viven poco más de dos años, así que el próximo mundial no estará con nosotros para hacer pronósticos, pero será un pulpo muy recordado.
Prefiero detenerme en explicar algo curioso: a los pulpos se les considera los invertebrados de mayor inteligencia. Su capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos y memorizar patrones ha sido comprobado por muchos científicos. Son capaces de aprender observando, y lo mejor es que todos sus conocimientos de supervivencia los adquirieron por sí mismos (a diferencia de los vertebrados donde el conocimiento se trasmite de generación en generación) ya que tras la fecundación el macho abandona a la hembra y ésta cuelga miles de huevos en forma de racimos en el techo de su cueva, velándola durante un mes aproximadamente sin alimentarse, por ello tras la eclosión muere de inanición.
Los pulpos son fuertes pero tímidos. A este respecto, el gran explorador Jacques-Yves Cousteau dijo: «La timidez del pulpo es una reacción racional basada sobre todo en la prudencia».
Lo dicho, son inteligentes.
… Tanto que uno llamado Paul, -de origen británico y residente en el acuario alemán de Oberhausen- ha vaticinado que España sería ganadora en el Mundial de fútbol 2010.

¿Cómo lo hacía? Pues los cuidadores de Paul ponen en su acuario dos urnas cerrada de cristal con tapa, y dentro, sendos mejillones. Cada urna esta cubierta con una bandera de los equipos se enfrentan y Paul selecciona uno de ellos, se zampa el mejillón y ése se considera que será el equipo ganador.
No sabemos si Paul escogió con la inteligencia o con el corazón -uno de los tres que tiene- pero acertó.
Paul, que tiene casi dos años, posiblemente venga a pasar sus últimos meses de vida a España. Lamentablemente, los pulpos viven poco más de dos años, así que el próximo mundial no estará con nosotros para hacer pronósticos, pero será un pulpo muy recordado.
domingo, 4 de julio de 2010
Se ha ido José Saramago (...aunque no del todo).
67.- Nos ha dejado un gran escritor, periodista y dramaturgo portugués, ganador del Premio Nobel de Literatura 1998. La Academia Sueca destacó de él su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía". Yo destaco de él el deseo de un mundo de respeto, más justo con las personas, pero también con los animales.
En el año 2009 el escritor publicó un artículo sobre el curioso caso de la elefanta Susi del Zoo de Barcelona, que estaba sola desde el fallecimiento de su compañera Alicia debido a problemas graves de salud.
Susi soportó que los responsables del Zoo dejaran toda la noche el cadáver de Alicia en el recinto, al lado de Susi. La soledad y la tristeza de la elefanta se reflejaba en su aspecto deprimido y en su comportamiento, tanto que llegó a preocupar su vida, ya que además se movía en un espacio muy reducido.
Se planteó la idea de trasladar a Susi para que viviera en semi-libertad junto otros elefantes y así poder rehacer su vida, pero finalmente para que no estuviese sola (ya que los elefantes son animales gregarios y, por lo tanto, es aconsejable que estén en compañía, se socialicen y mantengan la estructura social de matriarcado característica de esta especie) se optó por traerle una nueva compañera: Yoyo, una elefanta africana de 39 años, poniendo así fin a la soledad en la que vivía Susi desde la muerte de Alice, la otra elefanta africana fallecida a principios de 2008.
La últimas noticias que tuve es que la instalación ha sido remodelada y ampliada y poco a poco se recreará el espacio natural de la sabana, hasta tener una superficie de unos 10.000 metros cuadrados lo que se enmarca en la renovación integral del zoo del parque de la Ciutadella.
El artículo dice así:
Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza. Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos. Más deprimentes que esos parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles. Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes, para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si es educación lo que se pretende, ahí está a la espera.
En el año 2009 el escritor publicó un artículo sobre el curioso caso de la elefanta Susi del Zoo de Barcelona, que estaba sola desde el fallecimiento de su compañera Alicia debido a problemas graves de salud.

Susi soportó que los responsables del Zoo dejaran toda la noche el cadáver de Alicia en el recinto, al lado de Susi. La soledad y la tristeza de la elefanta se reflejaba en su aspecto deprimido y en su comportamiento, tanto que llegó a preocupar su vida, ya que además se movía en un espacio muy reducido.
Se planteó la idea de trasladar a Susi para que viviera en semi-libertad junto otros elefantes y así poder rehacer su vida, pero finalmente para que no estuviese sola (ya que los elefantes son animales gregarios y, por lo tanto, es aconsejable que estén en compañía, se socialicen y mantengan la estructura social de matriarcado característica de esta especie) se optó por traerle una nueva compañera: Yoyo, una elefanta africana de 39 años, poniendo así fin a la soledad en la que vivía Susi desde la muerte de Alice, la otra elefanta africana fallecida a principios de 2008.

La últimas noticias que tuve es que la instalación ha sido remodelada y ampliada y poco a poco se recreará el espacio natural de la sabana, hasta tener una superficie de unos 10.000 metros cuadrados lo que se enmarca en la renovación integral del zoo del parque de la Ciutadella.
El artículo dice así:
Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza. Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos. Más deprimentes que esos parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles. Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes, para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si es educación lo que se pretende, ahí está a la espera.
domingo, 27 de junio de 2010
Bolivar y su perro "Nevado"
59.- En Mucuchíes, pequeño pueblo del Estado Mérida (Venezuela), fundado en 1596, recibió al Libertador Simón Bolívar en el año 1813, durante la Campaña Admirable.
En Julio de 1813, el señor Vicente Pino le regaló al Libertador un hermoso perro cuya raza desciende del mastín de los pirineos, traídos al país para que cuidaran los grandes rebaños de ovejas que se traían de España. Perros de gran tamaño, fuertes, inteligentes y hábiles. Con los cruces y el tiempo llegaron a conformar la raza llamada Mucuchíes.
Dice la historia, que era negro como el azabache, las orejas, el lomo y la cola blancos, lo que hacía recordar la cresta nevada de los páramos andinos, razón por la cual le pusieron por nombre "Nevado". Vicente Pino asignó al servicio del Libertador, a un indio llamado Tinjacá, que había sido criado por él, amaba a los perros, y además conocía muy bien a Nevado.

Quiso Bolívar que alguien cuidara del perro, y quien mejor que Tinjacá de quien aprendió los silbidos para llamar a Nevado. Los oficiales del Estado Mayor bautizaron a Tinjacá como el "Edecán del Perro", quedando así sellada la unión del Libertador, el indio y el perro.
Cuentan que Nevado correteaba alegre al lado del alto caballo de guerra del Libertador, y que le acompañó por las ciudades y campos de batalla. En plena batalla, Nevado ladraba muy alto, como dando ánimo a su dueño. Y cuando Bolívar entró triunfante a Caracas, recibiendo el aplauso y la admiración de toda la ciudad, muchas de las flores que le lanzaban al Libertador, le caían a Nevado, y dicen que Bolívar aseguraba que el perro también merecía el homenaje de esas flores.
Así, vivió Nevado junto a su dueño muchas batallas, campamentos, triunfos y derrotas, siempre acompañados por Tinjacá. Pero fue en la batalla de Carabobo el 24 de Julio de 1821, cuando llegó la separación definitiva.
Después de la gloriosa batalla, que dio la libertad definitiva a su patria: Venezuela, se acercaron al Libertador dos de sus soldados con malas noticias: Tinjacá estaba mal herido y también Nevado. Bolívar lanzó su caballo al galope hasta donde estaban sus dos compañeros. Al llegar, Tinjacá con lágrimas en los ojos sólo pudo decirle:"¡ Ah mi General, nos han matado al perro ... !"
Bolívar viendo a Nevado, ya muerto y ensangrentado, no pudo decir nada. Cuenta Tulio Febres Cordero, el historiador de Mérida, que en los ojos del Libertador, brilló una gran lágrima de dolor.
Por eso en la plaza Bolívar de Mucuchíes, como homenaje a esta gran amistad, se encuentra la escultura del indio Tinjacá y el Perro Nevado, junto a Bolívar. Y desde allí permanecen imperturbables, como un mudo testigo de la Campaña Admirable y de la amistad del militar, un indio fiel y un noble perro.
En Julio de 1813, el señor Vicente Pino le regaló al Libertador un hermoso perro cuya raza desciende del mastín de los pirineos, traídos al país para que cuidaran los grandes rebaños de ovejas que se traían de España. Perros de gran tamaño, fuertes, inteligentes y hábiles. Con los cruces y el tiempo llegaron a conformar la raza llamada Mucuchíes.
Dice la historia, que era negro como el azabache, las orejas, el lomo y la cola blancos, lo que hacía recordar la cresta nevada de los páramos andinos, razón por la cual le pusieron por nombre "Nevado". Vicente Pino asignó al servicio del Libertador, a un indio llamado Tinjacá, que había sido criado por él, amaba a los perros, y además conocía muy bien a Nevado.

Quiso Bolívar que alguien cuidara del perro, y quien mejor que Tinjacá de quien aprendió los silbidos para llamar a Nevado. Los oficiales del Estado Mayor bautizaron a Tinjacá como el "Edecán del Perro", quedando así sellada la unión del Libertador, el indio y el perro.
Cuentan que Nevado correteaba alegre al lado del alto caballo de guerra del Libertador, y que le acompañó por las ciudades y campos de batalla. En plena batalla, Nevado ladraba muy alto, como dando ánimo a su dueño. Y cuando Bolívar entró triunfante a Caracas, recibiendo el aplauso y la admiración de toda la ciudad, muchas de las flores que le lanzaban al Libertador, le caían a Nevado, y dicen que Bolívar aseguraba que el perro también merecía el homenaje de esas flores.
Así, vivió Nevado junto a su dueño muchas batallas, campamentos, triunfos y derrotas, siempre acompañados por Tinjacá. Pero fue en la batalla de Carabobo el 24 de Julio de 1821, cuando llegó la separación definitiva.
Después de la gloriosa batalla, que dio la libertad definitiva a su patria: Venezuela, se acercaron al Libertador dos de sus soldados con malas noticias: Tinjacá estaba mal herido y también Nevado. Bolívar lanzó su caballo al galope hasta donde estaban sus dos compañeros. Al llegar, Tinjacá con lágrimas en los ojos sólo pudo decirle:"¡ Ah mi General, nos han matado al perro ... !"
Bolívar viendo a Nevado, ya muerto y ensangrentado, no pudo decir nada. Cuenta Tulio Febres Cordero, el historiador de Mérida, que en los ojos del Libertador, brilló una gran lágrima de dolor.
Por eso en la plaza Bolívar de Mucuchíes, como homenaje a esta gran amistad, se encuentra la escultura del indio Tinjacá y el Perro Nevado, junto a Bolívar. Y desde allí permanecen imperturbables, como un mudo testigo de la Campaña Admirable y de la amistad del militar, un indio fiel y un noble perro.
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