viernes, 24 de julio de 2009

29º- George Clooney, el conocido actor, ganador de los premios Óscar y Globo de Oro, nacido en EUA en 1961, puso de moda los cerdos vietnamitas en todo el mundo.
Él mismo tenía una mascota tan especial como ésta, que en principio no parece tan glamorosa como su amo.

El cerdito llamado Max y el hombre más sexy del 2006 según People, compartían la casa del actor en Hollywood y se había convertido en la relación más fiel y duradera del atractivo actor. Incluso se ha llegado a decir que era muy estrecha su amistad, que compartieron cama y que le salvó la vida en un terremoto...
Clooney le regaló esta mascota a su entonces pareja Kelly Preston, hoy casada con John Travolta, pero cuando rompieron Clooney se quedó con el peculiar animal de compañía.
Lejos de lo que la mayoría pensábamos, dicen que los cerditos vietnamitas son omnívoros, no huelen mal, no sudan, nunca entran en contacto con sus heces, son bastante pulcros, hacen sus necesidades en su arenero, le gustan los sitios limpios, se bañan, le gusta vivir en semilibertad, son cariñosos, curiosos y juguetones. En resumidas cuentas, es uno de los animales más limpios y su comportamiento higiénico es muy similar al del gato. Tampoco necesitan cuidados especiales, salvo vacunas y una desparasitación cada cierto tiempo.

Lo cierto es que a principios del año 2005, la prensa británica difundió la falsa noticia de que Max había muerto, cosa que indignó al actor.

Pero está vez era verdad. Lamentablemente el cerdito falleció en 2006. No gozaba de buena salud, ya que con 18 años y 136 kilos, el pobre sufría artritis y ceguera parcial. El actor, que se encontraba de promoción de una película, no estaba en casa cuando su amigo más fiel se fue y se quedó muy abatido cuando supo la noticia, porque “él ha sido gran parte de mi vida y no lo sustituiré por otro”, comentó.
Tan triste estaba que él mismo reconoció que había contratado a una medium para poder contactar con el alma de su amigo. Según ella el cerdito está feliz, que tuvo una gran vida con Clooney y que se alegra de haber vivido junto a él. “Su espíritu todavía me acompaña a veces” añadió.

jueves, 23 de julio de 2009

28º- Puede parecer la historia de unos perros abandonados hasta por la suerte, pero no. Esta vez la historia es diferente y tiene final feliz (hasta donde sabemos)
Nadie salía de su asombro cuando vieron a un perro poniendo en peligro su vida para rescatar a otro que permanecía tendido en plena autopista. Con la valentía que sólo un perro posee comenzó a ladrar llamativamente hasta formar un verdadero desbarajuste circulatorio para poner a salvo a su compañera evitando que le pasaran por encima los vehículos. La policía tuvo que utilizar un lazo para acceder al animal herido, lo introdujeron en un coche y se lo llevaron. Pero la cosa no acaba ahí. El perro siguió con gran interés al coche de policía durante su trayecto al hospital.
Por si fuera poco, se dijo que la compañera a la que salvó de perecer entre las ruedas de los coches, era nada menos que su madre (aunque a priori no se me parecen mucho, pero aunque no sean ni de la familia…)
La perrita se recupera en una clínica de una pata rota. Ambos se han reencontrado con sus incrédulos dueños, sorprendidos por lo que estaba ocurriendo cuando lo vieron por televisión.

Aquí se puede ver :
http://www.youtube.com/watch?v=vkJrFfDzO2s&feature=PlayList&p=D3CF80ABE704BE84&playnext=1&playnext_from=PL&index=9

Ojalá termine bien. Como están las cosas para los animales, me conformaría que no los abandonaran o los sacrificaran en una perrera por falta de medios para costear su hospitalización

Esto sucedió en Nueva York, este año sí.
27º- Bill Clinton (1946) fue presidente de los Estados Unidos de 1993 al 2001. Durante este período, la Casa Blanca tuvo una mascota muy especial: Socks.
Se trata de un fantástico gato negro con blanco en las patas (de ahí su nombre “Calcetines”) que desde el principio se convirtió en una sensación mediática, incluso Bill Clinton tuvo que pedir que dejaran tranquilo al gato, ya que los fotógrafos lo acechaban para obtener imágenes.
Fue adoptado por Chelsea cuando su padre se lo regaló siendo todavía gobernador de Arkansas.

Además de dar compañía y felicidad a la familia Clinton, se convirtió en un personaje querido por el personal de la Casa Blanca y por los visitantes de ésta, incluyendo jefes de estado. Tenía una apretada agenda: se le usó para recaudar fondos para los animales, se vendían postales con su “firma” (su huella), se fundó un club de fans de Socks, fue tema de un episodio del show de Murphy, se escribió un libro llamado “Socks va a Washington”, apareció en webs, se hicieron videojuegos con su imagen (que nunca vieron la luz), hizo visitas a escuelas, asilos y otras apariciones públicas
hasta hacerse anciano, aunque éstas fueron cada vez menos.
Socks vivió una vida fascinanate, para tratarse de un gato. Sin embargo, con la vejez también llegó su ocaso de gato famoso: cuando los Clinton dejaron la Casa Blanca, cedieron a Socks pues no se llevaba bien con Buddy, el perro, y se tuvo que ir, el pobre, con la secretaria de Clinton, Betty Curry, a Hollywood (Maryland). ¡Qué poca memoria la de los Clinton!
Al parecer, Currie lo cuidó bien pero con el tiempo Socks desarrolló problemas tiroideos y de riñón. Se le diagnosticó un cáncer, razón por la cual ella tomó la dura decisión de eutanasiarlo, tras meses luchando contra sus males y dado que en sus últimos días de vida no comía, únicamente dormía. Falleció el 20 de febrero del 2009. Tenía alrededor de 19 años.

Adiós, Socks. Donde estés, saluda a mi Mica.

martes, 21 de julio de 2009

26º- Sir Winston Churchill (1874- 1965) fue un estadista, historiador, escritor, orador polémico y político británico. Recibió el Premio Nóbel de Literatura en 1953. Se le concedió por sus obras históricas, sus artículos periodísticos y por sus brillantes discursos, que lo erigen como uno de los principales oradores del siglo XX.
Pero además, una de sus preocupaciones principales era poner a salvo a su gato Jock durante los ataques aéreos que Londres sufrió en la Segunda Guerra Mundial.

Y es que el primer ministro adoraba a su impresionante mascota. Su afecto por el animal era tal, que éste se hallaba presente junto con a su amo en las reuniones del consejo de guerra. Le encantaba comer con él y se rumoreaba que a menudo los sirvientes fueron enviados a buscarlo antes de comer puesto que se negaba a comenzar si no ocupaba su sitio en la mesa.

A lo largo de su existencia convivió con Blackie, Margate, Bob, Nelson, Tango, Don Gato y Jock, pero fue este último quien nos dejó una anécdota que se convertiría en histórica cuando su amo se encontraba muy enfermo atendido por sus médicos. El felino permaneció en la cama junto a él en aquellos sus últimos días de vida. Una noche cuando, según los doctores, experimentó una mejoría y ya parecía que estaba fuera de peligro, su gato, dotado de un inexplicable sexto sentido, empezó a maullar junto al lecho del enfermo. Al día siguiente Churchill estaba muerto: su gato había presentido la muerte mejor que los doctores.

Churchill no se olvidó de Jock en su testamento.

lunes, 20 de julio de 2009

25º- Hoy el mundo celebra el 40 aniversario de la llegada del hombre a la luna a bordo del Apollo XI. El astronauta Neil Armstrong y sus compañeros Michael Collins y Buzz Aldrin pisaron por primera vez la Luna. La nave despegó desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos) el 16 de julio y cuatro días después, a 384.400 kilómetros, llegaron a su destino. Fue "un pequeño paso para el hombre, pero grande para la humanidad"

Esto me trae a la memoria a la perra Laika (en ruso, que ladra), el primer animal vivo en orbitar la Tierra. Lo hizo a bordo de la nave soviética Sputnik 2, el 3 de noviembre de 1957
Laika era una perrita que pesaba aproximadamente 6 kg y tenía 2-3 años de edad cuando fue capturada por los científicos para el programa espacial soviético.
Pero no una perra cualquiera. Escogieron varias perritas: Albina, Laika (ladradora), Muja (mosca) y Úmnitsa (listilla). Las encontraron vagando por las calles de Moscú pues consideraban que siendo callejeras tenían más aguante, mayor capacidad de adaptación y se acostumbran rápidamente a cualquier dueño. Tenían que ser hembras, lo que facilitaba la colocación de sondas para poder hacer sus necesidades, y pequeñas, como el habitáculo en el que volaría.
De todas ellas la más fotogénica, paciente y tranquila resultó ser Laika… y bien caro le costó.
La prepararon para la misión espacial manteniéndola en jaulas cada vez más pequeñas con la escafandra puesta y alimentada por un sistema automático que se abría y dejaba salir una pasta compuesta de vitaminas, proteínas, grasas, hidratos de carbono y agua. Así durante periodos de 15-20 días para acostumbrarla al pequeño compartimento del Sputnik-2.
La cabina presurizada le dejaba suficiente sitio para permanecer acostada o de pie, pero la perrita iba atada para evitar que la ausencia de gravedad le hiciese dar vueltas. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno y la comida y el agua le era entregada en forma de gelatina.
En el momento del lanzamiento, su ritmo cardiaco y respiratorio se elevó muchísimo más de lo normal.
La URSS anunció que Laika había comido un poco e incluso había ladrado, que se encontraba en calma realizando su vuelo espacial y que en pocos días volvería a la Tierra, primero en su cápsula espacial y luego en paracaídas.
La realidad sería muy diferente y lo sabían. Y es que el Sputnik 2 no estaba preparado para regresar a la Tierra de forma segura, el nivel técnico y científico no lo permitía aún, por lo que ya se sabía que Laika no sobreviviría al viaje.

Los signos vitales de Laika eran seguidos por el control en tierra La recepción de datos vitales paró entre cinco y siete horas después del despegue, instante probable de su fallecimiento. Sabían que ése era su destino. La causa (revelada en 2002) fue, probablemente, una combinación del estrés, pánico, humedad y sobrecalentamiento de la nave.

Aunque Laika no sobrevivió al viaje rumbo a la muerte, se demostró que es posible que un organismo soporte las condiciones de microgravedad, abriendo camino así a la participación humana en vuelos espaciales. Tras Laika, la URSS envió al espacio varios perros de los cuales algunos regresarían sanos y salvos.

El deliberado sacrificio de Laika desencadenó un debate mundial sobre el maltrato y las pruebas científicas con animales. Después de Laika, ninguna otra misión tripulada por perros fue lanzada sin que existiese un sistema para el retorno seguro del animal.

Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho....ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión, como para justificar la pérdida del animal” dijo Oleg Gazenko, (científicos del programa de animales en el espacio y entrenador de Laika).

El satélite, junto con su cadáver, se desintegró al reentrar en la atmósfera terrestre el 4 de abril de 1958 destruyéndose para siempre.

Este es un homenaje más para ti, Laika.

domingo, 19 de julio de 2009

24º- El Padre Malebranche, filósofo y teólogo francés (1638- 1715) era un seguidor del filósofo, matemático y científico francés Descartes (1596-1650).
En el “Tratado del hombre”, éste expone la teoría de que los animales son maquinarias complejas en las que los elementos están relacionados por un sistema de engranajes biológicos en una cadena precisa de estímulos y respuestas.
Pues bien. Supongo que abducido por estas ideas, un día que quiso demostrarlo. Estaba Malebranche paseando por París con unos amigos, cuando una perra preñada se les acercó meneando el rabo. Malebranche la acarició e, inmediatamente después, le arreó un tremendo patadón en todo el vientre. Mientras la perra se alejaba aullando de dolor con el rabo entre las piernas, los compañeros de Malebranche manifestaron su extrañeza y horror. Malebranche les explicó que si se la toca en un lugar, se rasca; si se la silba, se acerca y si se la patea huye. Y todo lo hace mecánicamente. Y es que esa perrita era solamente una máquina. Y que hay un botón y un mecanismo para cada uno de sus actos. O sea, ¡no siente nada! ¡Ni dolor, ni pena, ni fatiga!

En conclusión, tanto para el venerable sacerdote como para Descartes, los quejidos de un animal no expresan el dolor. Son movimientos reflejos e inconscientes. No reconocen una vida psíquica en el animal.

Lamentablemente todavía quedan muchos Descartes y Malebranches que afirman que los toros no sufren en las corridas, ni los perros eternamente atados, ni los animales abandonados, desnutridos, heridos, enfermos, maltratados… solos.

Hace falta un cambio urgente de modo de pensar. Lo animales si sufren. Los que no sufren son los humanos que no se preocupan por ellos.
23º- Robert Louis Stevenson (1850-1894), conocido por su obra “La isla del Tesoro” cruzó todo el macizo de los Cévennes, en el sur de Francia, montado en su burra Modestine, allá por 1878. El novelista se la compró a un viejo a cambio de 65 francos y un vaso de coñac.
La burrita, al principio no quería andar y mucho menos soportar el peso de su nuevo amo pero, después de que un posadero fabricara para el escritor una vara terminada en un alfiler, la pobre Modestine no tuvo más remedio que realizar su trabajo.

En España nuestro premio Nóbel de Literatura (1956) Juan Ramón Jiménez (1881-1958), también realizó un viaje en su burrito Platero, el viaje de la vida juntos a principios del siglo pasado.. Jamás necesitó una vara terminada en punta pues lo suyo era cariño, adoración, ternura, apego y afecto mutuo…

Y así lo transmitía: “Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro”.
Percibo cierta disparidad con “no era mucho mayor que un perro, tenía el color de los ratones y la elegancia de un cuáquero” de Stevenson cuando retrataba a Modestine.

Parece ser que cuando finalizó el viaje y tuvo que despedirse de ella, Stevenson se conmovió dejando caer unas lágrimas por su castigada amiga, que ya comía el pan de su mano. A Platero solamente la muerte sobre una cama de paja allí en su establo pudo separarlo de su amo a quien dejó sumido en el pozo de la soledad y la tristeza.

Juan Ramón Jiménez lo enterró en Fuentepiña bajo un pino centenario. Pero el alma de Platero sigue viva porque su amo así lo ha conseguido con su obra…

Platero, tú nos ves ¿verdad?

jueves, 16 de julio de 2009

22º- El 6 de abril de 2005 falleció el Príncipe de Mónaco Rainiero III. Fue hijo de Príncipes y siempre estuvo rodeado de gente importante. Pero en el lecho de muerte, lo que son las cosas, pidió que su perro le acompañara en su entierro.
Odín, de raza Korthals-Griffon, fue un regalo del Consejo de la Corona a Rainiero con motivo del 50 aniversario de su llegada al trono (1999)

...Y allí estaba, confirmando que su dueño no se equivocó al quererle tanto. Evidenciando que hay vínculos que no los rompe ni la muerte.
Cuando el cortejo fúnebre partió rumbo a la Catedral, Odín le seguía. Sirvientes del palacio guiaban al fiel amigo del monarca con correa negra en señal de luto. Aunque el peor desconsuelo seguro que lo llevaba en su alma y en aquellos ojos que miraban al frente. Su humildad y discreción hicieron que pasara desapercibido para la mayoría de los asistentes. Pero Odín, después de brindarle sus seis años y medio de vida, por supuesto que estaría con su amo hasta el final. No sé qué puede estar pasando por la cabeza de un perro en esos momentos. Pero lo que sí sé es que nada lo perturbaba: ni los tambores, ni las cornetas, ni los cañonazos…

…nada.

Quizá pensaba que un pueblo puede sustituir pronto al Príncipe, pero él… él nunca podría sustituir a su Príncipe. Es una ausencia tan grande…
No le permitieron la entrada en la Iglesia. Quizá no lo consideraron digno por ser un animal, a pesar de dar testimonio de nobleza… pero de esa otra nobleza que no se reconoce por el número de patas, que no se lleva ni en la ropa ni en la sangre sino en el corazón.
Pasarán los días y las noches y su amo no vendrá a acariciarle la cabeza, ni a jugar con él. Lo buscará por el jardín, las habitaciones, en su cama vacía… por todos aquellos lugares que disfrutaron juntos y no estará… Sentirá que le falta todo.
Pero no le faltará de nada. Otras manos se ocuparán de él aunque no sea lo mismo. No le ocurre eso a cientos de mascotas que, al morir sus amos, van a parar a la calle o con suerte a algún refugio.
A cuántos ancianos han descubierto muertos gracias a los incesantes ladridos de su compañero porque están solos, únicamente se tienen el uno al otro…

Una mascota querida es algo indescriptible. Son tantas cosas a la vez…

martes, 14 de julio de 2009

21º- Un Papa gatófilo. Es curioso.

Piden a Benedicto XVI que abogue a favor de los gatos negros. La Asociación Italiana para la Defensa de Animales y del Medio Ambiente estima que se matan decenas de miles por mera superstición, ritos satánicos o porque son requeridos por laboratorios cosméticos por su pelaje. Para proteger a los gatos y hacer conciencia, dicha Asociación envió una carta al Papa, conocido amante de los gatos, pidiendo que se pronuncie públicamente a favor de dejar vivir a estos felinos.
La iglesia católica medieval contribuyó a la mala fama del gato negro. Y es que parte de la antipatía hacia los gatos proviene del Vaticano, cuando en el siglo XIV el Papa Clemente acusó a la Orden de los Caballeros Templarios de adorar al demonio en forma de gato. Sería justo que hoy el propio Vaticano cambiara esa imagen.

Al Papa Benedicto XVI se le ha atribuido un gran amor a los gatos. Su familia tenía gatos cuando era pequeño.
Siendo él cardenal Ratzinger, iba a su trabajo saludando a la gente y hablando con los gatos callejeros. Cuentan los alabarderos de la Guardia Suiza que el cardenal llegó una mañana a las puertas del Vaticano con diez gatos siguiéndole. “Cuando el Cardenal se acercaba, los gatos alzaban la cabeza y lo saludaban” dijo el Arzobispo de Génova (antiguo colaborador del entonces Cardenal Joseph Ratzinger),

Compartía con dos gatos (uno de ellos recogido de la calle siendo Cardenal de Roma) un apartamento en la plaza de la Citta' Leonina, a 200 metros de San Pedro, hasta que fue elegido Pontífice.

Por otra parte, ha salido a la venta en Italia un libro infantil de 44 páginas titulado "Joseph y Chico. La vida del Papa Benedicto XVI contada por un gato” Su autora es la italiana Jeanne Perego y la ilustradora Donata Dal Molin Casagrande. Se vende en librerías alrededor del Vaticano desde octubre de 2007.

Está en su mayor parte ambientado en Alemania, en los años anteriores a que Benedicto XVI fuera elegido Papa en abril del 2005. Chico es un gato verdadero, un Tabby naranja que pertenece a una pareja en la ciudad alemana de Pentling, en donde Joseph Ratzinger vivió, hasta que en 1981 se mudó a Roma. La pareja cuida la casa en donde él esperaba retirarse de no ser elegido Pontífice.

Pero… ¿Qué pasó después con sus gatos?
Sabemos que León XIII llevó a San Pedro a su gato Micetto, que hasta le acompañaba en las audiencias, jugueteando bajo su sotana. Pablo VI, tenía unos canarios y Juan Pablo II tenía dos palomitas blancas.

En el caso de este Papa, he indagado mucho sobre esto, pero si bien, la mayoría dice que el Papa finalmente ha llevado a sus dos gatos al Vaticano, otros afirman que desafortunadamente los felinos no viven con su amo pero él está siempre informado de cómo se encuentran.

…y por peticiones que no quede. Grupos de defensa de los derechos de los animales instan a Benedicto XVI a que deje de llevar armiño en sus gorros, tocados, y ropas. La verdad, yo también se lo pediría por muchas razones: porque hay materiales alternativos más económicos, por tanto es un lujo innecesario y en definitiva, para no tener que matar animales ni hacerles sufrir…

… Si verdaderamente es amante de los animales, me entenderá

lunes, 13 de julio de 2009

La Reina Sofía y los animales

20º- Yo no soy monárquica. No entiendo a la Monarquía. Pero siempre me ha llamado la atención la Reina Sofía de España.

A ella, como a mí, nos gustan los animales, aunque no tengan pedrigrí. Ha tenido perros, gatos, loros, tortugas de tierra, caballos… pero, lo que son las cosas, ha dicho que su animal favorito es nada más y nada menos que el burro. El sencillo burro.

Sí, ella, reina e hija de reyes, educada para ser reina, esposa de rey… siempre se ha movido entre reyes, príncipes, princesas, infantas… ella, que ha vivido en palacios…

Ella que tiene hermosas joyas, un día dijo que no luciría pieles. Ella que come deliciosos manjares, un día decidió ser casi vegetariana. A ella que puede acudir a los mejores espectáculos, no le gustan las cacerías, ni los safaris, ni las monterías, ni las peleas de gallos, y por supuesto no acude a las corridas de toros….

Ella siempre tan perfecta, tan correcta de protocolo, un día estando en Cuba va y se lo salta para acariciar un gatito callejero, animal libre donde los haya.

Ella que podría recibir de los criadores los mejores ejemplares, ha llegado a adoptar animales de la calle. Ella, que ha recibido miles de delicados besos en su mano, un día recibió el beso más torpe pero el más sincero y humilde de todos: el de un burrito. Y
ella lo besó a él.
… y tan contenta.
Eso la hace grande.
... La hace diferente.
Y a mí me gusta la gente diferente.