sábado, 8 de septiembre de 2012

Nombres de gatos de escritores famosos

100.- Nombres de gatos de escritores famosos:

·         H. G. Wells (1866-1946): tuvo un gato llamado Mr. Peter Wells.
·         Charlotte y Emily Brontë  (británicas del siglo XIX) : tuvieron un gato llamado Tiger
·         Alejandro Dumas (francés del s.XIX): tuvo los gatos Mysouff I,  Mysouff II y Le Docteur.
·         Charles Dickens (inglés 1812-1870): tuvo una gata llamada William a la que rebautizó con el nombre de Williamina. De una camada nació Master's Cat y fue el único que se quedó con Dickens.
·         Mark Twain (estadounidense 1835-1910): tuvo numerosos gatos como son Apollinaris, Beelzebub, Blatherskite, Buffalo Bill, Satan, Sin, Sour Mash, Tammany y Zoroaster
·         Lord Byron (inglés 1788- 1824): tuvo cinco gatos, entre ellos destacamos a Beppo
·         Borges (argentino 1899-1986) se inspiró en Beppo para bautizar al suyo
·         Edgar Allan Poe (estadounidense 1809-1849): tuvo una gata llamada Catarina
·         Victor Hugo (francés 1802-1885): tuvo un gato llamado Chanoine y otro que se llamaba Mouche.
·         F. Scott Fitzgerald (estadounidense 1896-1940): tuvo un gato llamado Chopin.
·         Theóphile Gautier (francés, 1811-1872) : tuvo numerosos gatos a los que llamó Childebrand, Cléopatre,  Don Pierrot de Navarre, Enjoras, Gavroche, Madame Theóphile, Séraphita, Dom Perriot,  Zizi.
·         Colette (francesa, 1873-1954): esta escritora tuvo varios gatos,como Franchette, Kapok, Kiki-la-Doucette, Kro, La Chatte, La Chatte Dernière, La Touteu, Mini-mini, Minionne, Muscat, One and Only, Petieu, Pinichette, Toune, Zwerg y Saha
·         T. S. Elliot (anglo-estadounidense 1888-1965): tuvo varios gatos llamados George Pushdragon, Noilly Prat, Pattipaws o Pettipaws, Tantomile y Wiscus.
·         Walter Scott (escocés 1771-1832: tuvo un gato llamado Hinse

Málchik (Niño), un perro callejero

99.- En Moscú hay miles de perros abandonados que se ven obligados a librar una dura lucha para sobrevivir.
Málchik (Niño) era un perro callejero más, hasta que fue adoptado por los empleados del metro quienes le daban de comer y lo querían por su carácter cariñoso.
El animal vivió alrededor de tres años en un paso subterráneo, hasta que un mal día  se tropezó con una modelo, Juliana R., que estaba paseando con su Terrier de Staffordshire. Al ver al animal, ella empezó a azuzar a su perro para que hiciera retirarse a Màlchik. Pero sucedió lo imprevisto.  El “Niño” supo defenderse y obligó a retirarse al Terrier .Entonces la modelo enfurecida sacó un cuchillo y se lo clavó a Niño ante los transeúntes. Éstos enseguida se abalanzaron sobre ella, quitándole el cuchillo. Pero no pudieron salvar al perro. Ese bárbaro acto dejó indignados  a los moscovitas. El asunto llegó a los tribunales,  acaparó espacios en la prensa y conmocionó a la opinión pública. La comisión de peritos dictaminó que la mujer  tuvo una perturbación mental.
Un grupo de personas conocidas (poetas, escritores, músicos, actores y artistas) dirigió una carta al jefe del metropolitano de Moscú,  proponiendo colocar un monumento al “Niño” para simbolizar el respeto hacia los animales callejeros.  Y así fue. La escultura,  titulada “Compasión”, representa a Málchik y fue financiada con donaciones de particulares. Está situada en la entrada del metro, donde fue asesinado, y la inauguraron el 17 de febrero de 2007.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Camoens, el perro de José Saramago.


98.- “'Entra, has encontrado tu casa”. Así llegó Camoens a la vida de José Saramago en 1995, coincidiendo con el momento en que el  ministro de Cultura de Portugal, le anunciaba que le habían concedido el mayor galardón literario de la lengua portuguesa:  el Premio Camões.
Este perro de agua negro y de corbata blanca, era tan solo un cachorro abandonado cuando se acercó a la puerta de Saramago. Gracias a él, este animal dulce y noble tuvo todo lo que no tenia: nombre, cariño y hogar. Desde entonces se convirtió en su gran amigo e inspirador.
El Nobel y su esposa convivían con dos perros más  en su casa de Lanzarote:  Pepe, un caniche con una mancha negra y Greta, una hembra Yorkshire, todos recogidos de la calle.
En vida, ya Saramago  hablaba de este animal, de sus achaques por la edad, de sus compañeros Pepe y Greta que ya partieran  al paraíso de los perros. Camoens, con su lento caminar, su artrosis y casi ciego,  partió el pasado mes de agosto.
“Encuentro en los perros más humanidad que en los hombres”, dijo José Saramago en 2003,  y esta frase envuelve en gran medida una filosofía de vida y un enorme respeto por los animales. El ejemplo claro de ello fue este fiel e  incondicional compañero durante muchos años
Cuenta la viuda del autor:  Cuando Camoens regresó a casa tras la muerte de José Saramago, no pudo aceptar la ausencia. Estuvo intranquilo durante el día, pero cuando llegó la noche y no vio al dueño ni en la cama ni en el sillón que habitualmente ocupaba, cuando una y mil veces recorrió el espacio entre las dos habitaciones, cuando entendió que el dueño ya no estaba ni iba a estar, que eso es la muerte, aulló, gritó, se desgarró en un dolor que describirlo araña el alma. No bastaron abrazos para consolarlo, ni palabras cariñosas: iba y venía de un lugar a otro en una carrera que partía el corazón, gemía con dolor humano. Por eso, un amigo que estaba en casa y vivió la noche, tituló al día siguiente su columna periodística: “Camoens llora por Saramago”

jueves, 30 de agosto de 2012

Las Cuevas de Altamira

97.- Un perro, cuyo nombre ni siquiera trascendió, es el protagonista de esta historia. La cueva de Altamira, en Cantabria  fue descubierta en 1868 por Modesto Cubillas, quien encontró la entrada al intentar liberar a su can.
 En aquel momento, la noticia de este descubrimiento no tuvo la menor importancia  pero es Marcelino Sanz de Sautuola, un erudito de la época, quien descubre su arte al adentrarse en la gruta. Reconoció algunos signos abstractos a las que al principio no dio ninguna importancia.
En el verano de 1879, volvió Sautuola a Altamira. En esta ocasión, con  su hija María Faustina Sanz Rivarola, de alrededor de 8 años. Mientras su padre permanecía en la boca de la gruta, ella se adentró. Entonces vio unas pinturas en el techo y corrió a decírselo a su padre: Mira papá, son bueyes!!
 —No hija, no son bueyes, son bisontes (debió decir)
La cueva de Altamira es visitada por miles de personas. Un fotógrafo se percató del deterioro de los pigmentos y lo comunicó a las autoridades, por lo que éstas decidieron cerrarlas. Esto duraría hasta el año 2002, en el que se terminó una réplica exacta de la cueva de Altamira, lo que hoy denominan como “Neocueva”
En la cueva de Altamira, considerada la Capilla Sixtina del arte rupestre,  se pueden ver dibujos muy detallados y de gran tamaño de bisontes, ciervos, caballos, manos y varios símbolos realizados magistralmente.
Inicialmente, rechazaron que las pinturas de Altamira fuesen obra del hombre prehistórico. Marcelino murió sin que se hubiese reconocido realmente su importancia, sin embargo el estudio de este  arte Paleolítico  nos lleva a reconocer que nuestros antepasados, los antiguos cromañones, no eran  tan primitivos ni salvajes como sostenían muchos investigadores de la época, sino que eran capaces de crear obras de arte magníficas.

¡¡Vaya con el perro, la que ha liado!! Yo creo que realmente el primero que entró y mostró el camino fue él, como siempre... los perros siempre abiendo caminos y descubriéndonos las cosas que no podemos ver, aunque siempre hayan estado ahí...

miércoles, 1 de agosto de 2012

Solitario George


96.- El Parque Nacional Galápagos informó del fallecimiento el pasado junio de  Solitario George, la última tortuga gigante de la isla Pinta, una de las 10 especies de quelonios nativos de las Islas Galápagos. "Con la muerte de esta tortuga se extingue la especie de la isla Pinta". A pesar de que gozaba de buena salud y de que su esperanza de vida rondaba entre los 120 y los 200 años, su cadáver  fue encontrado sobre las 8 de la mañana en su corral por el guardabosque Fausto Llerena, quien al ver el cuerpo del animal inmóvil, revisó sus signos vitales y descubrió la triste noticia: "Solitario George" ya no respondía. Su cuerpo estaba "en una posición como si se dirigiese al bebedero de agua y su cuidador cree que el animal intentó tomar agua antes de morir (sobre las 5 o 6 de la madrugada). Añadió que el día anterior no presentó síntomas extraños. Su cuerpo fue refrigerado a la espera de los resultados de la necropsia que determinarán la causa de su muerte.
Tras la autopsia, será embalsamado y permanecerá en las islas, disecado para ser exhibido.
    Esta tortuga la encontró en 1972 un biólogo que estaba cazando cabras. En 2006 entró en el libro Guinness de los Records por ser el animal con más edad del planeta.
    Tras su descubrimiento fue reubicada en la Charles Darwin Research Station donde intentos durante años para que tuviese descendencia no tuvieron éxito , de hecho siempre se ha comportado con las hembras de manera agresiva, y han tenido incluso que darle de comer a parte, seguramente porque se crió sola y por ello no sabe comportarse con otras tortugas
    A pesar de encontrarse varios nidos con huevos, y los esfuerzos porque salieran adelante, esto no se consiguió. De todas maneras, aun en el caso de que se produjera el nacimiento de algunas de estas tortugas no estaría todo hecho, ya que tendrán que pasar varias generaciones (genéticamente hablando) para lograr descendencia pura de la especie de George. Esto implicaría siglos, considerando la longevidad de las tortugas y lo tardío de su madurez sexual, según especialistas del parque donde vive.
    Las tortugas de las islas Galápagos fueron en parte las que ayudaron a Charles Darwin a formular la teoría de la evolución en el siglo XIX.  En este caso concreto, era  una de las tortugas gigantes más pequeñas con un caparazón abombado en forma de silla de montar y un amplio hueco en la parte de delante para poder levantar mucho la cabeza, seguramente como adaptación para poder alimentarse de vegetación elevada. Medía más de un metro de longitud de caparazón y pesa 88 kg.  
    La última amenaza a la especie fue la introducción de especies exóticas como las cabras en los años 50 como alternativa a la fuente de alimento que eran las tortugas, estas hicieron estragos en la flora autóctona, e indirectamente en las tortugas, ya que al no tener alimento desaparecieron hasta el punto que solo ha quedado una de estas tortugas, cuando en el pasado eran miles.
Aunque ya no hay cabras y la vegetación ya está comenzando a volver a ser lo que era antes, el daño para la humanidad y para George ya está hecho.

domingo, 24 de junio de 2012

95.- Situémonos: 9 de mayo del 2007, montañas del norte de Albania en la ciudad noroccidental de Patok. Un lobo fue capturado y encerrado en un corral.
Para darle de comer, sus captores tuvieron una idea brillante: darle "alimento vivo" para que él mismo se encargarla de matarlo. Se trataba de un pobre asno viejo que, después de ser explotado  por sus dueños y exhausto ya por la mala vida, había dejado de tener valor para ellos.

Los dos animales, prisioneros y desgraciados,  hicieron algo que sus captores no esperaban: se hicieron amigos. Una maravillosa amistad se desarrollo entre esas dos almas, víctimas de la misma maldad. Unas 12.000 personas escribieron al Gobierno de Albania pidiendole que salven las vidas del burro y el lobo y por supuesto que fuesen liberados. La historia contó con la cobertura de la televisión albanesa y bajo la enorme presión del público, hasta que finalmente los dos animales fueron liberados.
 El artículo original menciona que el burro vive ahora felizmente en una pradera verde y que el lobo pasa a veces a visitarlo (Leyenda o no, es un soplo de esperanza)

Fuente original: http://www.gut-aiderbichl.at/aktetier/aktetier_1038.pdf

lunes, 14 de noviembre de 2011

El loro Ravachol

94.- En Pontevedra todos los años por carnaval se celebra el entierro del loro Ravachol. Un loro que existió realmente. Su historia está ligada a la de su dueño, Perfecto Feijoo Poncet.

Este hombre afable y de fácil conversación, nació en Pontevedra, el 25 de agosto de 1858, y falleció en la misma ciudad el 10 de junio de 1935. Después de alcanzar la licenciatura en Farmacia en la Universidad de Santiago y de una estancia de varios años en Madrid, regresa en 1880 a su ciudad natal, en donde compra la botica situada en la plaza de la Peregrina, en la confluencia con la calle de la Oliva.

Parece ser que en 1891 llegó a sus manos un loro. No era el unico loro de la ciudad, pero sí llegó a ser el más famoso.

Recién llegado el loro a la botica permaneció casi mudo, pero pronto exteriorizó su carácter de alborotador y de irreverente que llevaba dentro. De ahí que el boticario le bautizase con el nombre de "Ravachol", como el revolucionario francés conocido por el apodo de François Ravachol, (detenido y ejecutado en la guillotina en 1892)
Ravachol pronto se hizo popular y querido entre los clientes de la farmacia, por sus gritos, sus bromas, sus silbidos y sus frases irreverentes, tales como "se collo a vara..." (si cojo la vara...) o "Vaite de aí, lambón" ( vete de ahí, aprovechado), o "Don Perfeuto, xente na tenda" (Don Perfecto, gente en la tienda), "aquí non se fia" (aquí no se fía)... e incluso a gente ilustre, también les faltaba al respeto

La prensa pontevedresa del 27 de enero de 1913 se hace eco del fallecimiento el día anterior del loro Ravachol, que vivió en la farmacia 22 años. Cuya causa fue una enfermedad desconocida, quiza un empacho o envenamiento.
Su cadáver fue embalsamado. Perfecto Feijoo recibe innumerables muestras de cariño tanto en persona como a través de cartas y telegramas, llegadas desde distintas localidades de Galicia y del resto de España
Ese domingo de Carnaval, se le organiza un entierro, con música, cabalgata y demás actos protocolarios.

Concluida la velada, el cuerpo del difunto Ravachol es trasladado en coche hasta la finca O Padronelo que Perfecto Feijoo poseía en Mourente para proceder a su entierro. Allí sería recordado en años sucesivos por sus deudos y amigos
Tal fue la vida conocida, desde su llegada a Pontevedra, del loro Ravachol, que en 1985 es incorporado al Carnaval pontevedrés como uno de sus símbolos, con cuyo velatorio y entierro se pone fin a una semana de fiesta.


En Pontevedra, en las calles de la Oliva y la Peregrina, existe un monumento al loro Ravachol. Cada año se le entierra, disfrazado de algo diferente cada vez, haciendo referencia a alguna noticia, algún acontecimiento... siempre nos sorprende.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Rinocerontes tristes


93. - A veces me siento un poco como el protagonista de “Majo, el rinoceronte” (Horacio Elena, Editorial Lóguez) intentando tapar las cosas que a algunas personas no les gustan de mi, pero que en realidad, son rasgos que me definen y que por fortuna, me diferencian de ellos. 
Otras veces me siento como un rinoceronte expuesto en un zoo y observada entre gritos y bullicio: más o menos como Clara, la hembra huérfana de  rinoceronte india (1738-1758)  que llegó a Europa en 1741, en la época en que pocos se habían visto en Europa (para ser exactos, el quinto rinoceronte vivo que fue visto hasta el momento en el viejo continente).
Destacó por su carácter apacible y sumiso. Al parecer se le cayó el cuerno mientras se encontraba en Roma (cosa habitual en los rinocerontes confinados en pequeños espacios, que frotan su cuerno repetidamente contra las paredes de sus jaulas, aunque algunos testimonios dicen que se lo cortaron en Roma por razones de seguridad).  Tras exhibiciones en pueblos de los Países Bajos, Alemania, Suiza, Polonia, Francia, Italia, Bohemia y Dinamarca, murió finalmente en Londres. 
Como Clara, yo también me siento arrancada, encerrada, explotada, expuesta, observada, sola, lejos de los míos, lejos de los que son como yo, más retratada  por fuera que por dentro… y también he perdido mi cuerno (me lo cortaron). Al igual que ella no entiendo el mundo. Estoy siempre triste por dentro, como esperando algo. También soy la diana en la que se ceba  la chusma y el populacho, el sinvergüenza y el canalla, el mezquino y el ruin. Me siento dando vueltas en un bucle, como Rómulo el rinoceronte blanco del Bioparc de Valencia.
También me siento como otro rinoceronte llegado a Europa en 1515, y que se ahogó en un naufragio en la costa de Italia en 1516, el llamado Rinoceronte de Durero: nunca nos han visto, pero ya nos  han retratado.

Y así voy… queriendo huir, pero no puedo porque no se qué habrá más allá. Además para un rinoceronte no es fácil huir sin su cuerno.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Barry, el perro rescatador

92.- Nuestro héroe nació en Suiza en el año 1800. Vivía en el famoso Hospicio de San Bernardo, en un paso suizo a más de 2000 metros de altura, donde muchos viajeros se dirigían desde y hacia Italia, y en el que es muy común que los caminantes se extravíen en la nieve y sean víctimas de aludes y avalanchas. Por aquel entonces, los religiosos empezaron a emplear perros tranquilos, valientes, corpulentos, de pelajo tupido y musculosos en tareas de rescate. Los perros transportaban un arnés provisto de alfor jas con alimentos y un pequeño barrilito al cuello, para prestar el primer auxilio. Barry (cuyo nombre significa ‘osito’ en dialecto bernés) pronto destacó por su notable desenvolvimiento en la nieve y sentido de orientación. Su adiestrador, compañero y maestro, el padre Luis, supo apreciar desde el primer momento la habilidad y sensibilidad especiales de este animal. Cuentan que Barry era capaz de detectar a una persona en peligro a gran distancia, y que en cuanto percibía que alguien estaba en apuros, salía inmediatamente al rescate. Tenía un carácter muy particular y tras el fallecimiento del padre Luis, se dice que su carácter se hizo aun más reservado, paseando siempre atento y concentrado por las altas montañas, a la espera de algún caminante que pudiera necesitarle.


Pasó asi gran parte de su vida: salvando gente. Su fama se debe a una leyenda iniciada a fines de 1860, que da cuenta del heroico rescate de 40 viajeros perdidos, hasta que el último de ellos lo confunde con un lobo y le da muerte. Aunque esta historia es falsa. Realmente en 1812 un monje lo lleva a Berna, donde vivio vivió siendo ya famoso y admirado por todos. Muere en 1814. Su cuerpo embalsamado se encuentra expuesto en el Museo de Historia Natural de Berna - Suiza.
Fueron muchos los homenajes que se le han hecho en forma de novela, sinfonía, libros, sellos... pero el de mayor relieve es el monumento que posee en el Cementerio de los Perros de Asnières, París, que inmortaliza la escena de uno de sus salvamentos: el de un niño atado a su arnés por la madre moribunda. Al pie de la escultura puede leerse: “Barry, el heroico, salvó la vida de 40 personas, fue muerto por la 41"

Balto: "Resistencia - Fidelidad - Inteligencia"

91.- Otra historia real, conmovedora y que evidencia la poca memoria que tiene ser humano para las cosas buenas y la poca memoria que tienen los perros para las cosas malas. Balto fue un perro de raza husky siberiano, nacido en el pequeño pueblo de Nome, Alaska (Estados Unidos). Considerado como el héroe de los niños del pueblo Nome. Balto ocupó los dos primeros años de su existencia en llevar comida para los menores de edad, pese a que se le consideraba como un perro bastante lento y muy poco adecuado para este trabajo. A principios de 1925, una epidemia de difteria, una enfermedad mortal que afecta principalmente a niños menores de cinco años, se desarrolló en la aldea. Se requirió penicilina urgentemente en todos los hospitales de la zona, por telegrama, las autoridades se enteraron que había algunas existencias en la ciudad de Anchorage, a más de 1000 millas (1609 kilómetros) de allí. Ante la dificultad de salvar dicha distancia para el traslado del suero, se elaboró un plan: llevar los medicamentos en trineo arrastrado por perros. Participaron 20 mushers (conductores de trineos) y más de 100 perros, entre los que estaba Balto. Cuando el perro guía se rompió una pata, Balto tuvo que ocupar su lugar, aunque el recorrido como guía fue muy pequeño, una vez llegados al pueblo, Balto se llevó todo el mérito ya que, a pesar de no ser un perro apto para ser el líder, logró cumplir su trabajo y guíar al resto. El perro que había sido el guía durante todo el trayecto, no recibió tanto reconocimiento.
Pero el tiempo pasó y la gente empezó a perder la memoria y Balto, junto con el resto del grupo de perros, fueron vendidos a un realizador de espectáculos de variedades, en donde la gente paragaba unos centavos por verlos. Cuando pasó la moda, bajó la recaudación y con esto mermaron los cuidados y la alimentación. En 1927, un hombre de negocios de Cleveland, Ohio, visitó Los Angeles, y supo que los perros estaban mal atendidos y decidió comprarlos, pero en vez de darles un buen destino, Balto fue llevado al zoológico de Cleveland, junto con los otros canes del Suero de Nome de 1925, a pasar sus últimos años, viviendo como prisioneros, algo incompatible con el espíritu libre de un tirador de trineos. Balto falleció el 14 de marzo de 1933, con 14 años de vida aproximadamente. La prensa se apasionó con esta historia e hizo de Balto el nuevo héroe de la nación. Apareció en las portadas de los periódicos de todo el mundo, y se erigió una estatua en Central Park de Nueva York con la inscripción: "Resistencia - Fidelidad - Inteligencia". Balto fue llevado a la pantalla grande.