31º- Además de Jock, el de Winston Churchill, gatos con sexto sentido han existido siempre. Por ejemplo en el Estado de Rhode Island (Estados Unidos), concretamente en el Centro de Rehabilitación para Ancianos de Providence.
En el 3º piso se encuentra la unidad de demencia, área que tratan pacientes con Parkinson, Alzheimer y enfermedades seniles terminales.
Aquí se recibe con cierta frecuencia la visita de Oscar, un hermoso gato gris y blanco de 2 años, que fue adoptado y que vive allí desde pequeño. A los seis meses, el personal sanitario notó que olía y observaba a los pacientes.
Si el enfermo entra en la fase final de agonía, el felino aparece unas dos horas antes y se acurruca a su lado.
Ha acertado ya con 25 residentes a quienes acompañó en sus últimos momentos y además, ese comportamiento sirve de aviso que permite que se llame a tiempo a sus familiares.
Y de cuento nada. A Oscar se le dio a conocer en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine.Ya sean facultades paranormales, intuición o simple reacción química, en la clínica la labor del felino ha sido reconocida con una placa que dice: "Por sus cuidados compasivos, esta placa está dedicada a Óscar, el gato".
En el 3º piso se encuentra la unidad de demencia, área que tratan pacientes con Parkinson, Alzheimer y enfermedades seniles terminales.

Aquí se recibe con cierta frecuencia la visita de Oscar, un hermoso gato gris y blanco de 2 años, que fue adoptado y que vive allí desde pequeño. A los seis meses, el personal sanitario notó que olía y observaba a los pacientes.
Si el enfermo entra en la fase final de agonía, el felino aparece unas dos horas antes y se acurruca a su lado.
Ha acertado ya con 25 residentes a quienes acompañó en sus últimos momentos y además, ese comportamiento sirve de aviso que permite que se llame a tiempo a sus familiares.
Y de cuento nada. A Oscar se le dio a conocer en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine.Ya sean facultades paranormales, intuición o simple reacción química, en la clínica la labor del felino ha sido reconocida con una placa que dice: "Por sus cuidados compasivos, esta placa está dedicada a Óscar, el gato".



Con la valentía que sólo un perro posee comenzó a ladrar llamativamente hasta formar un verdadero desbarajuste circulatorio para poner a salvo a su compañera evitando que le pasaran por encima los vehículos. La policía tuvo que utilizar un lazo para acceder al animal herido, lo introdujeron en un coche y se lo llevaron. Pero la cosa no acaba ahí. El perro siguió con gran interés al coche de policía durante su trayecto al hospital.







